El Club Náutico 12 Millas opta a la concesión de las instalaciones que actualmente gestionan desde el Club Náutico de Ibiza, una propuesta que ha suscitado una intensa polémica y debate en Eivissa. En esta entrevista exclusiva a ibizadiario.info, Juan Ignacio Jiménez Casquet, presidente del CN 12 Millas, habla de la 'vergonzosa' situación en la que se encuentran actualmente las instalaciones del Club y expone su propuesta para mejorarlo.
-¿Qué es el CN12Millas?
-Nuestro Club es una asociación sin ánimo de lucro, formada por profesionales que llevamos toda nuestra vida trabajando en temas náuticos y marítimos. Nos hemos dedicado a crear, proyectar, gestionar y tramitar puertos y marinas deportivas. Entre los socios fundadores del Club hay ingenieros, abogados y titulados de INEF, casi todos con más de 20 años de experiencia profesional.
-¿Por qué se han presentado a la concesión del Club Náutico de Ibiza?
-En primer lugar, porque nos dedicamos a esto, y creemos que no puede haber nada más apasionante que gestionar una concesión en el mejor sitio de la costa española. Por eso hemos hecho una propuesta tan favorable a la Autoridad Portuaria.
En segundo lugar, porque nos asombra e indigna que desde las distintas administraciones se consienta que los gestores del Club Náutico de Ibiza hayan degradado una concesión pública hasta el punto que lo está, con riesgo para la seguridad de sus propios socios y amarristas. Nos parece inconcebible que ni la Autoridad Portuaria de Baleares, ni el Ayuntamiento de Ibiza, ni la Consellería de Industria, ni otros organismos competentes, hayan hecho una sola revisión de las instalaciones del Club, al menos en la última década. Y presupongo que, efectivamente, no la han hecho; porque si la hubieran hecho, el Club Náutico de Ibiza debería estar clausurado hace muchos años y su concesión extinguida. Nosotros hemos hecho una denuncia hace meses a la Autoridad Portuaria por el estado de sus instalaciones, y hasta el momento no nos consta que ningún técnico se haya dado una vuelta por allí. A partir de este punto, cada uno que piense a qué se debe esta dejadez de funciones y esta vista gorda de las Administraciones Central, Autonómica y Local competentes. En un país en el que no te dejan abrir un bar si la puerta de entrada al baño no tiene las medidas reglamentarias, se permite sin el menor sonrojo que los muelles y pantalanes del Club Náutico de Ibiza se hayan hundido, que haya cables al aire cerca del agua, o que las instalaciones eléctricas del club de vela, donde se dan clases a niños, carezcan de la seguridad que exigen las normas.
-¿Qué opinión tiene de la polémica que se ha levantado en la prensa tras su presentación en el concurso de la concesión?
-La verdad, nada que no esperáramos. Sabíamos que nuestra entrada en el trámite de competencia iba a levantar ampollas; y no sólo a los gestores (por llamarles algo) del Club Náutico de Ibiza, sino a los de otros clubes náuticos de las islas, que han considerado siempre que las concesiones que gestionaban eran suyas por derecho, y que además podían maltratar a sus socios como quisieran para sacarle a su negocio el máximo dinero posible. Estos gestores, muchos de ellos ostentando títulos concesionales anteriores a la etapa franquista, y que han actuado con prepotencia y desdén hacia los usuarios, ven ahora que los privilegios que consiguieron introducir para ellos en la actual Ley de Puertos (por cierto, alguien debería de investigar cómo y quién cocinó eso) no incluía su nombre y apellido; y que hay más clubes deportivos que el suyo; y que, si a una persona le gusta la vela y quiere tener un amarre en su ciudad, le da igual que quien lo gestione sea un madrileño o sueco, siempre que le atienda bien y las instalaciones estén en perfecto estado de mantenimiento. Porque estamos en el siglo XXI y ya no reina Alfonso XIII para darle de nuevo al CN de Ibiza una concesión de por vida; y estoy casi seguro de que el actual Rey tampoco se la daría, visto lo que han hecho con la que les otorgó su tatarabuelo. Y hay personas, como yo, que piensan que una concesión pública gestionada por una asociación sin ánimo de lucro, no puede maltratar y degradar la fachada marítima de Ibiza a su antojo para hacer sus negocios, poniendo en peligro la seguridad de los usuarios que les pagan. Y si cree que exagero, por favor, dese una vuelta por los pantalanes del náutico y cuente los enchufes sin protección que encuentra por allí (sin tocarlos, claro).
-Siendo realistas… ¿Qué posibilidades cree que tiene su Club de conseguir una concesión que ha estado en manos del Club Náutico de Ibiza durante décadas?
-Afortunadamente, el otorgamiento de la concesión no se resuelve a través de artículos de prensa y opinión, dominada sin duda por los poderes que apoyan al actual Club, sino que ésta se decide por funcionarios y gestores públicos. Nosotros tenemos una confianza total y absoluta en ellos, aun siendo conscientes de las fuertes presiones que reciben para que las cosas sigan como han estado en las islas desde, repito, tiempos anteriores a Franco. Así que, por mucho que el mismo Parlament apruebe una moción para que las cosas sigan como han estado toda la vida (paradojas de la España democrática), nosotros sabemos que nuestra propuesta, que ha de ser evaluada conforme a la ley y no a la prensa, es claramente mejor para el puerto y para la sociedad, y así va a ser reconocida por la Administración y los funcionarios que deciden. Todo lo demás es ruido que hacen los que han transformado el náutico en la vergüenza de la ciudad.
-¿Qué tratamiento va a dar su Club a los actuales socios y amarristas del CN de Ibiza?
-Sin duda, los actuales amarristas han demostrado que aman el mar por encima de todo, incluso a riesgo de su seguridad física y por encima de la indignación que continuamente nos manifiestan por el estado sucio, deplorable y abandonado de las instalaciones. Hemos contactado directamente con muchos de ellos, y otros han venido a preguntarnos por iniciativa propia. Y les aseguro que están muy hartos del trato que reciben, aunque no lo puedan manifestar públicamente por miedo a las represalias del club. Por eso, hemos decidido que todos los amarristas actuales tendrán preferencia a la hora de conseguir un amarre en nuestra concesión. Incluso podrán elegir la eslora que quieren, ya sea mayor o menor que la de su actual embarcación, porque queremos que sigan con nosotros y que, si no han podido hasta ahora cambiar de barco por miedo a perder su derecho de amarre, lo puedan hacer con nosotros. Es más, ni siquiera tendrán que hacerse socios del Club Náutico 12 Millas; para nosotros, una cosa es querer pertenecer a un Club y contribuir a impulsar su labor social, y otra es tener un barco y querer navegar. Vamos a eliminar el peaje de entrada. Nuestro Club se dedicará a gestionar la instalación y a convertirla en una marina de primer nivel. Vamos a ofrecer el mejor servicio a nuestros socios y/o amarristas, y vamos a promover una intensa acción social en la isla. Para eso hemos venido.
-¿Cómo plantea su Club la acción social a desarrollar, en el caso de que se le otorgue la concesión?
-Queremos devolver a la sociedad todo lo que recibimos con el otorgamiento de esta concesión, a través de la promoción de diferentes iniciativas sociales que brinden la oportunidad de desarrollar actividades deportivas a personas con distintas capacidades y colaborar con causas solidarias. A este fin, nuestra Area de Promoción de Iniciativas Sociales ha llegado ya a acuerdos con Fundaciones como CODESPA o AUCAVI para promover y desarrollar actividades solidarias. Y para que esto no quede en una promesa, nuestra propuesta a la Autoridad Portuaria incluye un compromiso anual de gasto presupuestario muy elevado para llevar a cabo esta acción social, la cual supera con creces a la que dice que se gasta actualmente el Náutico de Ibiza.








