Según los datos provisionales facilitados por el IBSalut, solo este jueves se han anulado 41 intervenciones quirúrgicas, 1.418 consultas y pruebas diagnósticas y 1.694 consultas de atención primaria.
La huelga, según Simebal, ha cerrado con un seguimiento estable y con más participación en las concentraciones que cada mañana se realizan a las puertas de los diferentes hospitales públicos del archipiélago.
A lo largo de toda la semana se ha registrado un seguimiento del 80% en consultas externas hospitalarias y en radiología y del 50% en atención primaria.
Las cifras se elevan hasta el 90% en los servicios de anestesiología y la mayoría de los quirúrgicos, y se mantiene en el 65% entre los médicos internos residentes (MIR).
El conflicto, siempre según el sindicato, continúa abierto ante la falta de una negociación real por parte del Gobierno central para acordar un Estatuto Marco propio para los médicos.
CONCENTRACIONES
Esta cuarta semana de huelga de 2026 culminará este jueves con una concentración a las puertas del Hospital Can Misses de Eivissa y otra en la plaza de la Reina de Palma.
NO DESCARTAN MÁS MOVILIZACIONES
Por otra parte, el presidente de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Miguel Lázaro, ha asegurado que están estudiando nuevas medidas de presión para evitar el impacto de la huelga sobre los pacientes.
Lo ha dicho la tarde de este jueves, en declaraciones a los medios de comunicación, durante la concentración que ha reunido a más de medio centenar de médicos en el centro de Palma para protestar contra el Ministerio de Sanidad por la falta de negociación para acordar un Estatuto Marco propio para el colectivo.
La previsión de Lázaro es que cuando finalice el periodo de huelgas mensuales, que llegará a su fin el próximo 19 de junio, las movilizaciones puedan haber provocado alrededor de tres millones de actos médicos.
"Hay un componente, que es el perjuicio al paciente, y nos estamos planteado en qué medido podemos plantear otras estrategias de confrontación. La ciudadanía no se merece esto, tampoco los pacientes", ha dicho el también presidente de Simebal.
Aunque ha afirmado que tras el parón de julio y agosto "volverán a la carga" en septiembre, no ha aclarado si será mediante el mismo sistema de huelgas mensuales.
Una de las posibilidades que barajan, ha explicado Lázaro, es la posibilidad de que los médicos renuncien a toda la actividad voluntaria que realizan. También convocar una huelga indefinida, algo a lo que ha dicho que el colectivo "no quiere", o presentar una denuncia ante la Comisión Europea.
El presidente del CESM ha lamentado que tras 30 días de huelga el Ministerio de Sanidad no haya dado respuesta a ninguna de sus reivindicaciones, por lo que ha vuelto a pedir la creación de una mesa de trabajo interministerial en la que también participen Función Pública y Hacienda.
En los próximos días, ha indicado, tienen previsto reunirse con representantes del PNV y de Junts para tratar de desbloquear la negociación. Con esta presión ha confiado que el Gobierno les llame a negociar "por responsabilidad política y por el impacto sobre los pacientes".
"Aquí el problema no es un conflicto laboral, esto es un conflicto sanitario que exige un pacto de Estado. Queremos una negociación que no perjudique al personal sanitario que no se médico y que se nos reconozca", ha apuntado.
LA PROTESTA EN PALMA
Algo más de medio centenar de médicos se han concentrado en el Borne, en Palma, portando pancartas contra la ministra de Sanidad, Mónica García, y banderas de Baleares.
La ministra ha sido el blanco de buena parte de las consignas que han coreado los manifestantes, quienes también han lanzado proclamas a favor de una mejora de sus condiciones laborales.
De este modo se llega a la recta final de la cuarta semana de huelga médica en lo que va de año, que ha de momento mantiene un elevado seguimiento y acumula ya más de 11.300 actos médicos suspendidos en Baleares.
Lázaro ha admitido que el colectivo está "cansado y frustrado" tras semanas de huelga mediante las cuales no han conseguido avanzar en la negociación de un Estatuto Marco diferente al borrador presentado por Sanidad, "absolutamente maltratador" para el colectivo.
"Hay desgaste porque ha habido mucha implicación. Es un camino de resistencia, de no desistir, de insistir. No es una carrera de 100 metros lisos sino un maratón, y además la administración juega al desgaste para desmovilizarnos.








