La instalación cuenta con una potencia de 140 kW y está formada por 360 placas solares, distribuidas entre la cubierta de los edificios y varias pérgolas ubicadas en el aparcamiento. La actuación ha supuesto una inversión de 199.400 euros y permitirá generar energía renovable para cubrir una parte relevante del consumo eléctrico del complejo.
Sáenz de San Pedro, acompañado por la directora del IBE, Marta Pons, ha subrayado que cada nueva instalación fotovoltaica en un edificio público “reduce el gasto energético de la Administración y acelera la transición hacia un modelo energético más limpio, eficiente y basado en recursos propios”.
El proyecto se enmarca en la estrategia del Govern para extender el autoconsumo y la eficiencia energética a los edificios públicos de las Illes Balears, con el objetivo de reducir la dependencia energética, disminuir el gasto público y avanzar en la descarbonización de la Administración.





