IB3 ha formalizado este viernes el acuerdo que ordena la clasificación y encuadramiento del personal internalizado de los servicios informativos y técnicos, un proceso arrastrado desde la subrogación realizada en 2023 y que hasta ahora mantenía a decenas de trabajadores en una situación administrativa pendiente de resolver. La dirección del ente, encabezada por Josep Codony, asegura que el objetivo ha sido desde el inicio "aportar estabilidad y claridad a la plantilla, avanzando con diálogo y transparencia".
El acuerdo ha sido posible gracias al apoyo técnico de la Conselleria de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, liderada por Catalina Cabrer, y de la Dirección General de Función Pública. Ambas han validado las nuevas categorías profesionales y garantizado que el procedimiento cumpla con la normativa vigente. El Comité de Empresa ha participado en todo el proceso negociador, revisando junto a la Administración y a los equipos de IB3 los aspectos clave de la clasificación del personal.
NUEVO MARCO INTERNO
Con la firma, quedan definidos los puntos centrales del nuevo marco interno. El personal subrogado se integrará en las categorías y especialidades aprobadas. La experiencia profesional será reconocida como requisito equivalente a la titulación para acceder al grupo C. Cada trabajador recibirá, en un plazo máximo de quince días, una notificación individual provisional. A partir de entonces, dispondrá de diez días para presentar alegaciones.
IB3 afirma que este paso permite ordenar formalmente la situación de la plantilla internalizada y abrir las siguientes fases del proceso, que la dirección empezará a ejecutar de manera inmediata. Para la radiotelevisión pública balear, el acuerdo supone cerrar un capítulo de transición iniciado hace dos años y avanzar hacia un modelo más estable, claro y ajustado a la normativa.
EL PAPEL DE CODONY EN LA RECONVERSIÓN INTERNA
Desde su llegada a la dirección general, Josep Codony ha tenido sobre la mesa uno de los expedientes más delicados de la radiotelevisión pública: culminar la internalización de los servicios informativos y técnicos y ordenar jurídicamente a su personal. En un contexto marcado por tensiones laborales heredadas y una estructura arrastrada por años de externalizaciones, Codony ha apostado por cerrar etapas y dar estabilidad a la plantilla. Desde su llegada ha abierto una nueva negociación con el Comité de Empresa. Aunque esta no siempre ha sido sencilla, ha permitido ahora desbloquear uno de los principales compromisos de su mandato. El acuerdo firmado supone, en la práctica, el primer gran resultado visible de esa hoja de ruta.







