José Luis Benítez (Ibiza, 1969) es el presidente de la Asociación de Ocio de Ibiza y también de Spain Nightlife. Ambas han participado en la organización del 2nd International Nightlife Congreso, el congreso sobre ocio nocturno celebrado el miércoles 7 y el jueves 8 en el Hard Rock Hotel Ibiza, en Playa d’en Bossa. Lleva casi 30 años dedicado al ocio nocturno y conoce a la perfección este sector estratégico para la economía de Ibiza que genera unos 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
Haga un balance de esta temporada comparándola con la temporada pasada.
Los números han sido muy similares comparándolos con el año pasado, por lo tanto considero que es bueno porque igualar los números de una temporada tan buena como la de 2014 significa que 2015 ha sido buena. En septiembre ha fastidiado un poquito el mal tiempo porque es un mes donde la gente decide sus viajes en el último momento y como ha hecho mal tiempo, nos ha creado una pequeña falta de público en determinados días del mes. Pero en general la temporada ha sido bastante buena, muy similar a la del año pasado.
El ocio nocturno es un sector en expansión, pero ¿tiene techo? ¿Ibiza puede albergar más locales de ocio y beach clubs, como está sucediendo cada año, donde continuamente surgen nuevos?
Está claro que no. Tenemos que poner freno entre todos. Tenemos que sentarnos, tenemos que regular, tenemos que mirar el futuro y darnos cuenta de que Ibiza no tiene cabida para más. Con lo que hay es suficiente y lo que hay, encima, hay que regularlo.
El fin de temporada ha venido marcado por el incumplimiento de horarios de algunas discotecas. Ustedes insisten mucho en cumplir la normativa pero ¿cómo hacerlo para tener el compromiso de que todos los locales de ocio van a cumplir?
Está claro que la base de todo va a ser que nos sentemos entre nosotros y nos autorregulemos. Cuando nos autorregulemos y nos podamos sentar con las autoridades a decirles: “¿qué os parece que vayamos a hacer esto? Y si veis que no hacemos lo que tenemos que hacer, entonces tenéis que tomar medidas fuertes y serias”. Creo que lo principal es que haya una unión de todo el ocio, tanto diurno como nocturno, para saber lo que hay que hacer y a partir de ahí, si demostramos a las autoridades y al pueblo de Ibiza que eso se puede hacer, lo tendremos todo hecho.
Abel Matutes Prats insistió durante el congreso en esta idea de ir todos de la mano. ¿Cree que el hecho de que haya gente que comete excesos, perjudica a todos?
Por supuesto. Esto es como en la carretera, el que va a 140 cuando el límite es 80, está poniendo en peligro a mucha gente. Una persona o una empresa que incumpla los horarios lo que está haciendo es fastidiar a los demás. Tenemos que sentarnos y tenemos que hacer las cosas bien, pero todos. El que tiene un negocio en el exterior y se va (con la música) hasta la una de la mañana, está molestando a los vecinos. Tenemos que sentarnos, tenemos que unirnos, tenemos que hablarlo, porque si nosotros no lo hacemos, el problema es que nos lo van a imponer y entonces probablemente estaremos peor que ahora.
¿Entiende que haya gente, fundamentalmente vecinos, que consideran que hay cierta impunidad con los locales? Me estoy refiriendo por ejemplo a los beach clubs, que este año ha habido quejas de que ocupan más espacio del permitido y con exceso de ruidos. ¿Cómo hacer que la convivencia entre el ocio y la vida tranquila en Ibiza sea posible?
Es fácil. Hay que cumplir las normas. La gente se queja del exceso de hamacas en la ocupación de las playas. Ahí lo que tiene que hacer el ayuntamiento es visitar estos locales, comprobar cuántas hamacas tienen. Si las tienen todo bien, perfecto. Si han ocupado más, multa. Si han puesto hamacas de más, que se las lleven. Con los incumplimientos de horarios, lo mismo. Yo también soy residente en Ibiza y quiero descansar. Hay cabida para todos. No se puede trabajar a la ligera. Ibiza vive del turismo y una parte muy importante del turismo viene gracias al ocio y lo que tenemos que hacer es no matarlo. Si la música en el exterior se para a las 12 de la noche, se cumplen los aforos, se cumplen los horarios, etc., la gente respirará más tranquila. Y lo de las playas es únicamente controlarlo, porque si no lo controlas la gente abusa, es normal.
¿Cuáles son las principales amenazas para el sector del ocio nocturno?
Ahora mismo, la desunión que hay entre nosotros es la principal amenaza, porque eso nos hace débiles, nos hace que la gente que está alrededor nos esté buscando las cosquillas por todos lados para intentar desestabilizar el sector. Esto hace que uno incumpla por aquí, como este ha incumplido yo también incumplo… y al final todo ese desbarajuste nos lleva a la desunión y esto nos hará que no funcione el sector.
¿A qué atribuye la desunión en el sector?
Es un sector muy parecido al del taxi, cada uno va por libre, se mira su propio ombligo y no se da cuenta, porque hemos tenido muchos años de bonanza y no te preocupas del futuro. Pero va a llegar un momento que todo puede cambiar porque los residentes están molestos, los políticos están molestos, los propios empresarios también lo están con otros empresarios y todo esto puede marcar un final del ocio traumático. Y eso es malo para la isla porque Ibiza necesita el ocio. Tenemos que estar unidos y nos tenemos que ayudar entre nosotros.
Se ha hablado mucho este año de que Ibiza podía morir de éxito. ¿Usted también tiene esta percepción?
Yo esto me atreví a decirlo en el mes de abril y desde ese momento lo ha utilizado mucha gente. Llevo casi 30 años metido en este sector y estoy viendo la evolución. Antes lo he visto desde dentro de las empresas y ahora un poco más desde fuera y me doy cuenta de que estamos llegando a un tope que en el momento que estalle nos vamos a encontrar con un problema.
¿Creen que Ibiza puede llegar a ser una burbuja que se deshinche si no se toman medidas como las que empiezan a proponerse como el control de acceso de vehículos, control de los fondeos, mayor control de alquileres vacacionales…?
En determinadas cosas sí estoy de acuerdo. Limitar el acceso a la isla es muy complicado y ya lo marca el mercado de alguna manera. Si vienes en agosto tienes unos precios súper elevados y eso te hace que la gente se de cuenta de que tiene que venir en otro mes. Poner limitación puede suponer un problema porque ¿quiénes somos para decirle a la gente que no? El tema de los fondeos, por supuesto. La posidonia es uno de nuestros grandes bienes y hay que vigilarlo aunque estamos limitados de recursos. El tema de vivienda vacacional pues me parece que se tiene que limitar y se tiene que regular, esa es la clave de la convivencia siempre. Llegando a un entendimiento entre todos haremos que funcione.
La marca Ibiza es muy potente, especialmente en el circuito musical internacional y de clubs, pero hay competidores que pisan fuerte como Mikonos, Croacia, etc, con fórmulas prácticamente copiadas de Ibiza. ¿Hay que preocuparse por este auge de destinos competidores o hay Ibiza para rato?
Por supuesto que nos tenemos que preocupar porque si no vamos listos, podemos perder mucho de lo que tenemos. Estamos teniendo mucha suerte en cuanto a determinados problemas en países cercanos que tienen un tipo de turismo y eso nos ayuda a que Ibiza siga funcionando, pero tenemos que ser competitivos, tenemos que dar… por ejemplo el tema de los beach clubs y hoteles concierto, que somos pioneros en hacer estas cosas que al turista le gusta y tenemos que seguir haciéndolas dentro de un orden porque si no, todos esos países que mencionas están ahí, al acecho. No hace falta irse muy lejos. En España mismo vienen a copiarnos. Ibiza es singular, tiene unas playas maravillosas, está a una hora de muchos destinos europeos y es fácil ir y venir, pero cuidemos lo que tenemos. Los propios empresarios se tienen que dar cuenta de que tenemos que hacer las cosas bien. Nos tenemos que preocupar por la isla, que es única. El día que Ibiza cometa una torpeza de la que parece que va en camino, puede ser que nos cueste muchos años recuperarnos. Y todos esos años, no tenemos nada más que el turismo. Será muy complicado.
¿Les preocupa la ecotasa?
Realmente en cuanto a pérdida de competitividad no, porque la mayoría de países ya la tienen de una u otra forma, pero lo que sí preocupa es que cuando se implantó por primera vez creo que no se explicó. La palabra ecotasa ya da miedo y si obligan a ponerla, yo buscaría otro nombre. Y aclararía a la gente para qué es exactamente. Porque si tú a un turista le cobras uno o dos euros para que revierta en la isla, nadie te va a decir que no. A mí me ha pasado en el Caribe, en Estados Unidos, en Cataluña, etc. Si se aclara eso yo creo que se puede hacer, pero en principio gravar las cosas, positivo no es.
Hay un sector minoritario de la sociedad ibicenca que aún cree que el turismo es el origen de todos los males de la isla, ¿cómo les convencería de lo contrario?
Yo he nacido aquí y conozco la isla. Mi padre vino a principios de los 60. La gente de Ibiza siempre ha sido muy abierta y amigable, recibiendo con los brazos abiertos a la gente que venía de fuera y vivimos de eso. No podemos pensar que podemos ir para atrás y mantener una calidad de vida si de pronto perdemos a los turistas. Les necesitamos y si no tenemos turistas, no tenemos otra cosa. Pero tampoco hay que permitir los excesos, que es lo que le ocurre a la gente, que se cansa porque hay mucha gente, mucho tráfico, mucho ruido, etc. Hagamos una regulación entre todos, empresarios y políticos, pero necesitamos a los turistas porque no tenemos otra industria. Todo pende del turismo de una u otra forma. Y necesitamos atraer y tratar al turista con simpatía y amabilidad, demostrándoles hospitalidad.








