Con tan solo tres meses, la perrita Vida fue apalaeada y tirada a un contenedor de Son Ferriol como si fuese un trozo de basura. Dos años después, el caso ha llegado a juicio y el acusado, un joven de 22 años, ha aceptado seis meses de cárcel y tres años de inhabilitación especial para la tenencia de animales.
La letrada Yolanda Marroig de la Asociación Balear de Abogados por los Derechos de los Animales (ABADA) ha ejercido la acusación popular.
DOS VECINOS DE SON GALLARD, EN SON FERRIOL, HALLARON EL CUERPO MALTRATADO DEL ANIMAL
La pareja alertó a una voluntaria de Son Reus y fue trasladada de urgencia a una clínica veterinaria. El animal pude recuperarse de la paliza - aunque guarda problemas de visión- y ha sido adoptada por una familia.
Poco después, el Seprona detenía al ahora condenado después de una exhaustiva investigación en la que se determinó los lazos de sangre de Vida con otro can gracias a las pruebas de laboratorio de la Guardia Civil. Ello llevaron a la propietaria del otro perro quien indicó quién se lo había vendido: el ahora condenado.