La Policía de la isla indonesia de Lombok ha hallado el cuerpo sin vida de la española Matilde Muñoz, vecina de Palma desaparecida desde hace dos meses, según confirmaron este sábado desde la comisaría indonesia encargada del caso y un familiar de la víctima.
'Mati', nacida en Galicia, dejó de responder los mensajes de sus amigos y parientes y de atender a sus redes sociales hace casi ya dos meses. La Policía indonesia había iniciado una investigación por su desaparición el 13 de agosto, después de que la Embajada de España en el país solicitara ayuda por carta.
La primera alerta sobre su desaparición la dio su amiga Olga Marín Calonge el 28 de julio en la comisaría de Sant Feliu de Guixols (Girona). La española fue supuestamente vista por última vez a comienzos de julio por personal del hotel donde se alojaba en Lombok, según dijeron estos a la Policía, mientras el círculo íntimo de la mujer aseguró no saber de ella, muy activa en mensajes a sus seres queridos, desde finales de junio.
En el hotel Bumi Aditya de Lombok, en la zona costera occidental de Senggigi, donde se alojaba, también afirmaron a la Policía que les envió un mensaje diciendo que estaba en Laos el día 6 de julio, lo que desmintieron las autoridades de Inmigración indonesias.
El pasado domingo hallaron la mayoría de las pertenencias de la española --ropa, libros, sandalias, anotaciones personales y su mochila-- en la zona de basuras del establecimiento.
Sin embargo, no aparecieron ni su pasaporte, ni sus tarjetas de crédito, ni su terminal móvil, lo que hace sospechar de un robo acompañado de violencia o de un intento deliberado de borrar pistas.
UNA INVESTIGACIÓN TORTUOSA
Ignacio Vilariño, sobrino y representante de la familia, denunció esta semana que las contradicciones de algunos de sus empleados y encargados "son tan evidentes que no dejan lugar a dudas" sobre una posible implicación en la desaparición.
"Nos carcome que nadie haya sido llevado a declarar ante la Policía del país. Las mentiras y despistes de las dos o tres personas que regentan el hotel muestran que están en el ajo", afirmó con rotundidad.
Seis días después de la desaparición se envió un mensaje desde el móvil de Mati a una empleada del hotel, con graves faltas de ortografía, "impropias de ella", informando que debía viajar al país de Laos, algo que nunca ocurrió. La familia cree que fue otra persona quien escribió esos mensajes como parte de una coartada. "No tenemos ninguna duda de que fueron fraudulentos", recalcó el sobrino.
Vilariño también criticó que la Policía Científica tardara tantas semanas en registrar la habitación en la que pernoctaba Mati, aunque desconoce lo que encontraron allí. Lo que sí sabe es que los empleados del mencionado hotel inicialmente señalaron a los agentes otra habitación.