La respuesta del público está siendo notable desde las primeras jornadas de apertura de las taquillas para las corridas del 30 de julio y 6 de agosto, dos festejos que han despertado una expectación poco habitual y que sitúan nuevamente a la plaza palmesana entre las grandes citas taurinas del verano español.
El buen ritmo de venta online ya había hecho presagiar una feria con un importante respaldo de la afición. Sin embargo, la llegada de los primeros compradores al Coliseo Balear ha terminado de corroborar que el interés va más allá de la simple curiosidad. Los carteles confeccionados por la empresa han conseguido ilusionar al público y devolver ese ambiente de vísperas que tanto distingue a las grandes ocasiones.
No es casualidad. Cuando una feria reúne ingredientes de categoría y la empresa apuesta por combinaciones capaces de atraer tanto al aficionado veterano como al público ocasional, la respuesta suele llegar. Y Palma parece dispuesta a demostrar que mantiene intacta su tradición taurina.
Desde la organización recomiendan adquirir las localidades con la máxima antelación posible, ya que la elevada demanda podría limitar la disponibilidad de determinadas ubicaciones conforme se acerquen las fechas de los festejos.
Las taquillas del Coliseo Balear permanecerán abiertas de lunes a viernes, de 10.00 a 13.30 horas y de 17.30 a 20.30 horas, mientras que los sábados atenderán al público entre las 10.00 y las 13.30 horas.
Las entradas también pueden adquirirse a través de los canales habituales de venta y en las páginas web de la plaza y de Funtausa, empresa organizadora.
A poco más de dos semanas del primero de los paseíllos, el ambiente ya empieza a respirarse en los alrededores del viejo coso palmesano. Si la respuesta de la afición continúa al mismo ritmo, el Coliseo Balear volverá a presentar el aspecto de las grandes tardes, esas en las que Palma recupera el protagonismo que nunca debió perder en el calendario taurino nacional.







