Más de un millón de euros en 29 golpes. Son las cifras que mueven las Fuerzas de Seguridad para la banda de butroneros que recientemente ha asaltado diversos establecimientos Capuccino en Mallorca, como adelantó en exclusiva mallorcadiario.com
La operación conjunta de la Guardia Civil y de la Policía Nacional ha permitido interceptar en alta mar al grupo criminal. Regresaba en lancha a Ibiza tras cometer los tres golpes en la isla vecina. A los ocho detenidos, cinco en la lancha, dos en Ibiza y uno más en Mallorca, se les imputa un total de 29 robos con fuerza cometidos en Balears en los que se habrían apropiado de más de un millón de euros en joyas y dinero en efectivo. De hecho, en un solo asalto sustrajeron joyas por valor de 500.000 euros, según la Benemérita y la Guardia Civil.
Según ambos Cuerpos, utilizaban una empresa legal dedicada a la seguridad para pasar revisiones a hoteles, restaurantes o discotecas y obtener así información sobre cómo asaltarlos.
Posteriormente desactivaban las alarmas, accedían a los locales objetivo mediante butrones y violentaban las cajas fuertes con temperaturas de 4.000 °C mediante oxicorte. Los agentes han registrado cinco pisos y locales en los que se han incautado de 150.000 euros, herramientas usadas para cometer los robos, vestuario, útiles de enmascaramiento y sustancia estupefaciente.
Dos hermanos al frente
Los miembros de la red poseían una conocida empresa legal dedicada a la seguridad y revisiones de extintores. A través de ésta aprovechaban las revisiones que efectuaban a otras empresas al objeto de obtener la información necesaria para cometer los robos. La organización, dirigida por dos hermanos, estaba perfectamente estructurada y cada miembro asumía los roles necesarios para lograr la información, los vehículos y acometer el asalto al local, principalmente hoteles, restaurantes, discotecas y compañías de alquiler de coches. Igualmente, utilizaban documentación falsa para hacerse pasar por operarios de empresas de telefonía y suministradores de
Internet, simular revisiones para mejorar la cobertura de la red de las empresas que iban a robar y estudiar así los sistemas de seguridad de dichas compañías.
Una vez que los integrantes de la organización obtenían la información de las medidas de seguridad del objetivo, desactivaban las alarmas y accedían a ellas mediante el método de butrón, utilizando un sistema similar a la lanza térmica. Los investigadores relacionan incluso a este grupo organizado con un asalto cometido en Vigo en enero de este año, donde llegaron a apropiarse de botellas de oxígeno y de acetileno, para acometer sus robos con el llamado “oxicorte”, sistema que permite trabajar a casi 4000 º C, doblegando casi cualquier material. De esta manera eventaban las cajas fuertes y sustraían el dinero y los objetos de valor que había en el interior. Una vez cometido el robo huían del lugar en un vehículo que previamente habían sustraído y al que le cambiaban las placas de matrícula por otras de un modelo idéntico de vehículo.









