El Tribunal Supremo explica que si dejó sin efecto la admisióninicial de la demandanda de paternidad presentada por la ciudadana belga Ingrid Jeanne Sartiau contra el Rey Juan Carlos es porque era "falsa, frívola y torticera" Y porque la mujer ésta ofreció posteriormente versiones "excluyentes, por incompatibles" con la expuesta en su reclamación judicial.
Por todo ello, y a pesar de haberla admitido unos meses antes, la demanda de Sartiau carecía "por completo de la "verosimilitud o seriedad" exigida para poder ser tramitada. "Demuestra también que es, lisa y llanamente, falsa frívola y torticera", añade la resolución dada a conocer este jueves.






