El ayuntamiento de Palma (da igual quien ocupaba los cargos, estamos hablando de la institución) acordó instar al propietario (en este caso propietarios) del antiguo estadio Lluís Sitjar, a que lo derriben, dado el estado de abandono en que se encontraba (lo mismo que no se le exigió a la propiedad del hotel Sayonara, de la ex-consellera socialista de Sanidad). El plazo ha pasado y ahora tiene que suceder algo. Ustedes verán: yo estoy convencido de que no ocurrirá nada, pero en ese caso será interesante escuchar qué explicación nos dan. Espero que sea la misma que me dan a mí cuando dejo pasar un plazo para pagar una sanción municipal: vía ejecutiva y embargo de bienes. Espero que todos seamos iguales ante la Ley. ¿No?





