Como les viene informando mallorcadiario.com, la guerra entre compañías de ambulancias por el suculento pastel que supone (no solo el traslado es lo de menos, sino por la asistencia en su clínica de un accidentado, intervenciones quirúrgicas, ingreso hospitalario y su posterior tratamiento de rehabilitación, que ahí está lo gordo) la facturación que se carga a las compañías aseguradoras, requiere de una intervención decidida por parte de las Administraciones para poner fin a una competencia que ya hace tiempo superó lo razonable.
Las prácticas poco éticas deben dejar paso a un sistema ordenado, coherente y racional
Las prácticas poco éticas a la hora de tener conocimiento antes que nadie de que ha acaecido un accidente y la posterior carrera a toda velocidad para llegar los primeros, deben dejar paso a un sistema ordenado, coherente y racional que prime la asistencia por parte de la ambulancia mejor dotada y más próxima al lugar, sin que se haya de movilizar más recursos de los estrictamente necesarios que siempre suponen un gasto y también un riesgo, tanto para el personal de las propias ambulancias, como para el resto de usuarios de la vía pública.
La solución que propone el Govern de que cada vehículo de asistencia sanitaria esté geoposicionado para que se conozca inmediatamente la unidad que se encuentra más próxima al lugar del siniestro debe implementarse a la mayor brevedad posible, con la máxima colaboración de las empresas de transporte sanitario.




