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La pandemia a golpe de refrán

domingo 16 de agosto de 2020, 02:00h

El sabio refranero de la lengua castellana cuenta con casi cien mil refranes y muchos de ellos son parte de nuestra conversación diaria. Los refranes son frases populares que expresan opiniones, consejos, ideas y ya que muchos están en verso o con cierta rima son fáciles de recordar. Son también parte de nuestra cultura popular y con ellos he querido hoy hacer un resumen de lo que ha pasado estos últimos meses.

Desde principio de año nos llegaban noticias del lejano oriente y ya se sabe que cuando el rio suena, agua lleva, pero nosotros nada y eso que ya sabíamos que cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar, pero ni por estas. Y llegó, vaya que si llegó, pero piensa mal y acertarás porque aunque la mona se vista de seda, mona se queda y donde no hay, no busques. De haber sido precavidos hubiéramos aplicado eso de más vale prevenir que curar pero es que dos gallos en un gallinero, no hay paz entre ellos.

A la cama no te irás sin saber una cosa más, así nos acostamos día tras día frente al televisor. La espera de buenas noticias se hacía más largo que un día sin pan. Aunque no fue sin pan que nos quedamos, fue sin papel higiénico, es que somos más raros que un perro verde. Llego un momento en que casi todos optamos por, a palabras necias oídos sordos sólo esperando que nos dejaran salir.

Si nuestros políticos hubieran aplicado eso de compra con tu dinero y no con el ajeno, quizás nos hubiera alcanzado el presupuesto para más pero ande yo caliente, ríase la gente y pagamos tests a veintiséis euros cuando valen céntimos.

Antes se coge al mentiroso que al cojo y el Comité de expertos nunca existió. Por lo que a grandes males, grandes remedios y nos llegó la mascarilla obligatoria pero a buenas horas mangas verdes. Empezábamos a levantar la cabeza cuando llegaron las cuarentenas europeas y es que a perro flaco todo son pulgas. Dicen que el que guarda, siempre tiene y a todo se acostumbra uno menos a no comer.

Con muchas ganas de vacuna pero de ilusión también se vive, presentaron la rusa pero en boca de mentiroso, lo cierto se hace dudoso.

Sea lo que sea recuerden lo bonito que vivir y al mal tiempo buena cara porque después de la tempestad llega la calma y aunque Dios los cría y ellos se juntan, a cada cerdo le llega su San Martin.

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