Una rotura registrada de madrugada en una de las arterias principales de la red de abastecimiento de Palma está provocando importantes bajadas de presión en varios barrios de la ciudad, especialmente en Molinar, Ciudad Jardín y Coll d’en Rabassa. En algunos edificios, sobre todo en los pisos más altos, el suministro podría llegar a interrumpirse temporalmente.
Sin embargo, según ha podido confirmar mallorcadiario.com, el suministro se ha visto completamente interrumpido en la mañana de este miércoles en la barriada de Es Pil·larí.
La avería se ha producido en la denominada arteria VIII, una conducción de 500 milímetros de diámetro, situada en el Polígono de Servicios de Levante, junto a Ca’s Tresorer y frente a la unidad de madres. Se trata de una de las tuberías estratégicas del sistema de abastecimiento de la ciudad, que alimenta buena parte de la zona del litoral de Palma.
Para poder reparar la rotura ha sido necesario cerrar un tramo de esta conducción, lo que ha provocado una caída notable de la presión en la red. Según las mediciones realizadas, la presión en la zona se encuentra actualmente por debajo de los 2 kg/cm², un nivel insuficiente para garantizar el suministro normal en las viviendas situadas en plantas elevadas.
La intervención técnica está además condicionada por la complejidad del entorno donde se ha producido el incidente. En el punto exacto de la rotura confluyen varias infraestructuras sensibles, entre ellas líneas de media tensión, dos tuberías de combustible de CLH y una conducción de gas. Además, se ha hundido la arqueta situada frente al centro de transformación de Endesa, lo que añade dificultades a la reparación.
Por motivos de seguridad, Endesa ha comunicado que no se puede trabajar en la zona con maquinaria ni con personal hasta que se realice el descargo de la línea de media tensión. La compañía eléctrica ha indicado que esta operación no podrá llevarse a cabo hasta mañana jueves, día 5, lo que retrasa la reparación definitiva de la avería.
Mientras tanto, los operarios del servicio de abastecimiento trabajan desde las 11.30 horas de este miércoles en una solución provisional para mejorar el servicio. La actuación consiste en la instalación de un bypass de 250 milímetros, con el objetivo de restablecer parcialmente las presiones y minimizar el impacto sobre los vecinos afectados.
Desde el servicio municipal se ha informado ya a los usuarios de las zonas afectadas y se trabaja para recuperar la normalidad en el suministro lo antes posible, a la espera de poder intervenir definitivamente en la conducción una vez Endesa autorice los trabajos en el área.








