Un nuevo informe dice que la tecnología en tres dimensiones podría enturbiar el mercado de bienes de lujo
El avance tecnológico de la impresión 3D permite actualmente imprimir por ejemplo: tejido vivo o una pizza.
La revista Scientific American publicó un interesante artículo, donde echa un vistazo a las múltiples novedades en la impresión 3D y analiza cómo su incremento podría afectar a la economía de bienes de lujo. La fabricación aditiva, como se denomina al procedimiento "imprime" en tres dimensiones , realizando cualquier modelo a partir de polímeros de plástico.
Tal como Thomas A. Campbell y William J. Cass argumentan en su estudio, el precio de la tecnología seguirá bajando así como el de las impresoras que se volverán cada vez más avanzadas lo que creará "nuevas problemas para la propiedad intelectual y oportunidades económicas para piratas y falsificadores ".
Frente a los avances tecnológicos, las empresas sólo pueden luchar para proteger sus derechos de autor. Con un escáner láser de alta resolución y un buen sistema de impresión 3D un falsificador puede reproducir todo tipo de artículos de lujo.
Según la Cámara de Comercio Internacional, los productos falsificados constituyen entre el cinco y el siete por ciento del comercio total mundial - en otras palabras, se ha estimado en aproximadamente unos $ 600 mil millones de dólares-. Y esto es o que la impresión 3D aún está en pañales.
La ventaja de la impresión 3D, para los falsificadores, es que ahorrarán costes en el tiempo de producción y así como en la inversión de moldes o líneas de montaje.
Probablemente sea exagerado el planteamiento sobre el potencial disruptivo que la impresión 3D puede suponer para los artículos de lujo.
Pero según el artículo publicado por Scientific American los falsificadores dejan de lado los métodos anticuados y se suman a formas modernas de duplicado. Tan elevado es el número de modelos falsos en el mercado, que hay sitios web donde se da claves para reconocer bolsos impostores.
A pesar de los argumentos que dan Campbell y Cass, la impresión en 3D contribuirá a producir moldes pequeños, pero más allá de eso es prácticamente imposible, pues un Rolex es un Rolex y un Casio es un Casio. Los componentes de alta calidad en los artículos de lujo no se puden reproducir, aún cuando pudieran copiar los moldes los falsificadores tendrían que realizar inversión en materiales extraordinarios para producir una buena copia de un bolso Birkin por ejemplo.
Lo que es indiscutible, es que la impresión 3D evoluciona a un ritmo frenético, que la economía sumergida ya esta viendo la viabilidad de invertir en este tipo de impresión y que a donde llegará aún no podemos preverlo del todo.








