La Conselleria de Territorio, Energía y Movilidad del Govern, Marc Pons, se encuentra enfrascada en la redacción del proyecto de ley de cambio climático. Se trata de una norma legal delicada, pues afectará a multitud de personas y empresas de diversos sectores económicos. La apuesta que el conseller Marc Pons y el director general de Energía y Cambio Climático, Joan Groizard, están haciendo por potenciar las energías renovables y la movilidad eléctrica es grande y cuenta con la colaboración entusiasta de consells insulars y ayuntamientos, conscientes de la necesidad de avanzar en la reducción de emisiones de gases contaminantes, a la par que se reduce la contaminación de los cascos urbanos de las ciudades más grandes del archipiélago balear.
El borrador con el que se trabaja propone que las empresas de alquiler de vehículos sin conductor (rent a car), incorporen a partir de 2020 a sus flotas de coches y ciclomotores un 10% de vehículos eléctricos, hasta llegar al 100% en 2030. Para entonces el Govern considera que habría los suficientes puntos de recarga ultrarrápida. Así se lo expuso Pons este viernes a la patronal de rent a car, la Agrupación Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin conductor de BALEARS (Aebav), durante su Asamblea General.
Al falta de conocer la opinión de este importante sector económico, que cuenta con tantas empresas en todas las islas y que da empleo a tantos trabajadores, la implantación del vehículo eléctrico es una medida positiva, siempre que ello se haga con el consenso del sector y negociando los plazos de una implantación progresiva. La medida es buena pero hace falta ver cómo se lleva a cabo.
Tampoco estaría de más que las diferentes administraciones públicas predicasen con el ejemplo y la futura ley exigiese que los vehículos oficiales sean también eléctricos o híbridos. Y también el transporte público y los taxis. A fin de cuentas la movilidad eléctrica debe ser un objetivo de toda la sociedad y no recaer únicamente en un sector concreto.





