Ante este episodio de temperaturas extremas, los profesionales sanitarios han insistido en la importancia de adoptar medidas preventivas para evitar golpes de calor, especialmente entre los colectivos más vulnerables.
HIDRATACIÓN CONSTANTE Y COMIDAS LIGERAS
El médico de familia Luis Fernández Pacheco, integrante de los grupos de salud de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), ha señalado que la principal recomendación pasa por mantener una hidratación constante durante toda la jornada.
El facultativo aconseja beber abundante agua y limitar el consumo de bebidas azucaradas o con cafeína, ya que pueden favorecer la deshidratación.
Asimismo, recomienda optar por una alimentación ligera basada en frutas, verduras, ensaladas y comidas poco copiosas para facilitar la adaptación del organismo al calor.
EVITAR EL SOL Y ADAPTAR LA VIVIENDA
Fernández Pacheco también insta a reducir la exposición directa al sol durante las horas centrales del día y a utilizar ropa ligera y transpirable.
Además, aconseja mantener las viviendas protegidas del calor mediante el uso adecuado de persianas y la búsqueda de espacios frescos y sombreados.
ESPECIAL VIGILANCIA A NIÑOS Y MAYORES
El médico ha pedido reforzar la atención sobre los grupos más expuestos a sufrir complicaciones derivadas de las altas temperaturas.
Entre ellos figuran los niños, las personas mayores, quienes viven solos y los residentes en centros sociosanitarios.
En estos casos, considera fundamental supervisar la hidratación y realizar un seguimiento más frecuente para detectar cualquier síntoma de alarma.
LOS GOLPES DE CALOR PUEDEN APARECER SIN AVISO
Fernández Pacheco ha advertido de que los golpes de calor pueden manifestarse de forma repentina y ha insistido en la necesidad de adelantarse a sus efectos.
Por ello, resume las principales recomendaciones en cuatro medidas básicas: mantener una correcta hidratación, seguir una alimentación ligera, evitar la exposición solar intensa y extremar la vigilancia sobre la población más vulnerable.








