Durante el discurso del Día de les Illes Balears, la presidenta del Govern Francina Armengol, ha hecho gala de querer buscar pactos y acuerdos por la vía del diálogo. En concreto a citado querer impulsar un pacto contra la violencia machista y otro por la educación. Ambos pactos con muy necesarios y aunque el referido a la educación puede ser de más difícil gestación que el de la violencia machista, merece la pena que todas las fuerzas políticas y sociales hagan todo lo posible para que estas dos cuestiones capitales sean objeto de un pacto de Estado.
Armengol no ha perdido oportunidad para poner una vez más sobre el tapete político el que considera el reto “más urgente”, el de la financiación. Por eso ha propuesto un tercer gran pacto social y político, independientemente de quién gobierne en Madrid, a fin de conseguir un nuevo modelo de financiación y un nuevo régimen especial para Balears.
Es preciso que se haga un esfuerzo aún mayor para integrar a las fuerzas de la oposición parlamentaria
La presidenta sabe perfectamente que necesita del pacto y del diálogo si quiere sacar adelante proyectos de calado, pues el peso de los dos partidos que conforman el Govern, PSOE y Més, no es suficiente para hacerlo por sí solos. Sólo la concertación política y social y la negociación sirven para que un gobierno en minoría consiga estabilidad. Sin embargo si de lo que se trata es de impulsar pactos de mayor calado, es preciso que se haga un esfuerzo aún mayor para integrar a las fuerzas de la oposición parlamentaria. Y eso solo será posible con un esfuerzo por parte de todos, sin posiciones previas ni líneas rojas y con una fuerte voluntad de ceder en todo para que todos tengan cabida en los pacos que Armengol muy acertadamente propone.






