La crisis de acceso a la vivienda ha convertido los pisos turísticos en el principal foco de las protestas contra el turismo masificado en España. Aunque el país continúa camino de batir nuevos récords de visitantes, las movilizaciones se concentran especialmente en los territorios donde el alquiler vacacional ejerce una mayor presión sobre el mercado residencial.
La última muestra llegará este domingo con una manifestación convocada en Palma contra la masificación turística. Pese a ello, el vicepresidente ejecutivo de Exceltur, Óscar Perelli, sostiene que las protestas han perdido intensidad respecto a las registradas hace casi una década.
BALEARES LIDERA LA CONTESTACIÓN
Baleares figura entre las comunidades con mayor movilización ciudadana contra el modelo turístico. La plataforma 'Menos turismo, más vida' ha llegado incluso a difundir un manual en el que anima a sabotear empresas turísticas e inmobiliarias.
También se han registrado protestas en Barcelona, San Sebastián, Málaga, Sevilla y Canarias, donde el incremento constante de visitantes ha reabierto el debate sobre el impacto del turismo en la calidad de vida de los residentes.
En cambio, comunidades como Asturias, Murcia, Galicia, Extremadura, Aragón o Navarra presentan una contestación mucho menor, centrada principalmente en el rechazo a los apartamentos turísticos en los cascos históricos.
MÁS RESTRICCIONES A LOS PISOS TURÍSTICOS
Las distintas administraciones han endurecido la regulación de las viviendas turísticas para intentar frenar su impacto sobre el mercado inmobiliario.
A nivel estatal, el Gobierno ha modificado la Ley de Propiedad Horizontal para que las comunidades de propietarios puedan decidir si autorizan o no nuevas viviendas turísticas en sus edificios.
En Baleares, los ayuntamientos mantienen congeladas las nuevas licencias de alquiler turístico y exigen que todas las viviendas dispongan de una licencia de Estancia Turística en Vivienda en vigor. Además, el archipiélago aplica el impuesto de turismo sostenible.
Otras ciudades también han adoptado medidas. Barcelona eliminará los apartamentos turísticos en 2028, Madrid restringe nuevas licencias en edificios residenciales del centro y Canarias ha reforzado la regulación de los alquileres turísticos y el acceso a algunos espacios naturales.
EL SECTOR DEFIENDE SU PESO ECONÓMICO
Las patronales turísticas insisten en que el turismo continúa siendo uno de los principales motores económicos del país y consideran que las campañas de protesta tienen un impacto limitado sobre la llegada de visitantes.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), España recibió 96,8 millones de turistas durante el pasado año, que realizaron un gasto de 134.712 millones de euros. El sector cerró el ejercicio con 2,75 millones de afiliados.








