En un comunicado, han explicado que hacen este llamamiento como respuesta al incumplimiento del compromiso que la empresa había trasladado al sector tras anunciar el cierre de Agama.
Cabe recordar que el pasado 3 de marzo, el Grupo Damm comunicó el cierre de la planta y trasladó a los ganaderos que dejaría de recoger su leche, lo que los ganadores consideraron una decisión que rompía su compromiso anterior de mantener la recogida hasta septiembre, un margen de tiempo imprescindible para reorganizarse y buscar una salida a su producción.
A partir de esta semana, las explotaciones comenzarán a enviar fuera de Mallorca su producción, que asciende a 300.000 litros mensuales, y lo harán cada dos días, asumiendo el coste añadido que supone sacar de la isla una leche que hasta ahora se recogía y transformaba localmente.
Desde la Cooperativa de Vaca Frisona de Mallorca y la OPL consideran que esta situación constituye un grave perjuicio para el sector lácteo mallorquín, no solo por el sobrecoste logístico y económico que implica, sino también por la pérdida de valor añadido para Mallorca y por el golpe que supone para unas explotaciones que ya trabajan en condiciones especialmente complejas.
Por este motivo, los productores han decidido pedir a los consumidores que dejen de comprar productos del Grupo Damm, al entender que la multinacional ha faltado a la palabra dada al sector ganadero mallorquín en un momento especialmente delicado.
La decisión no responde únicamente a un perjuicio económico, según han indicado, sino también a una cuestión de respeto hacia unas familias ganaderas que llevan años sosteniendo la producción lechera de la isla.
A partir de ahora, han avanzado, los productores centrarán sus esfuerzos en garantizar la recogida diaria de la leche, reorganizar la comercialización de su producción y buscar estabilidad para sus explotaciones, aunque advierten de que la salida provisional fuera de Mallorca no puede convertirse en una solución estructural.
En este sentido, reclaman respaldo social y compromiso real con el sector primario. "Lo que está en juego no es solo el futuro de unas granjas, sino la continuidad de la producción lechera de Mallorca", han concluido.








