El Colegio de Veterinarios de las Islas Baleares (COVIB) ha pedido este sábado rigor ante las denuncias por supuestas negligencias veterinarias. La entidad recuerda que un resultado clínico adverso, incluida la muerte de un animal, "no es una prueba de mala praxis".
El colegio ha mostrado su preocupación tras la reciente publicación de varios casos en medios de comunicación y redes sociales. Por ello, reclama que las actuaciones veterinarias se valoren con criterios técnicos antes de emitir condenas públicas.
"UNA DENUNCIA NO ES UNA PRUEBA DE NEGLIGENCIA"
El COVIB alerta de la proliferación de acusaciones contra profesionales y centros veterinarios antes de analizar los hechos.
La entidad reconoce el derecho de los propietarios a mostrar su desacuerdo con la atención recibida. También pueden presentar reclamaciones y recurrir a los procedimientos establecidos para revisar la actuación de los profesionales.
Sin embargo, el colegio recalca que "una denuncia no es una prueba de negligencia".
También insiste en que la muerte de un animal no demuestra por sí sola una actuación incorrecta. Para determinar una posible mala praxis deben estudiarse la historia clínica y la evolución del paciente. También deben analizarse las pruebas, los tratamientos y las decisiones adoptadas.
EVITAR LAS CONDENAS PÚBLICAS
El COVIB considera fundamental diferenciar entre informar sobre una denuncia y presentar como probada una negligencia que todavía no ha sido acreditada.
También advierte de que la acumulación de testimonios o experiencias particulares no sustituye una valoración técnica.
El colegio recuerda que existen procedimientos para investigar posibles actuaciones incorrectas con garantías para todas las partes. Entre ellos se encuentra la Comisión Deontológica del COVIB.
«Si existe una mala praxis, debe identificarse y actuar en consecuencia, pero no puede darse por hecha cuando no ha sido acreditada», sostiene la entidad.
PRESIÓN SOBRE LOS VETERINARIOS
El colegio reivindica la calidad de la medicina veterinaria en Baleares y la profesionalidad del sector.
«Defenderemos siempre el derecho de nuestros colegiados a ser tratados con respeto y que cualquier actuación sea valorada con criterios científicos, rigor y todas las garantías», ha señalado la presidenta del COVIB, Ana Sancha.
La entidad también alerta de la creciente presión que soportan estos profesionales. A la carga emocional y asistencial se suman las exigencias administrativas y una mayor presión social.
El COVIB advierte de que este desgaste puede provocar el abandono de la práctica clínica. También podría dificultar el mantenimiento de algunos servicios, especialmente los de urgencias y atención continuada.








