El RCD Mallorca ha decidido subirse al tren de la nostalgia, pero con un giro inesperado. En lugar de rescatar una de sus camisetas históricas, ha optado por fabricar un relato. Literalmente.
En el marco de la jornada retro de LaLiga, el club bermellón ha presentado una equipación bajo el sugerente lema de “la que pudo ser”, acompañada de una campaña con tintes casi cinematográficos en la que se desliza la idea de un diseño rescatado del pasado. Una historia atractiva sobre el papel. El problema es que ese pasado, en realidad, no existe.
La camiseta en cuestión no es una reliquia redescubierta ni un homenaje reinterpretado. Es, simplemente, un modelo de catálogo. Una prenda genérica que puede encontrarse sin demasiada dificultad en tiendas deportivas online de medio mundo por unos 35 euros, muy lejos del relato exclusivo que ha tratado de construir la entidad.

La campaña —presentada incluso en el marco de la Madrid Fashion Week— juega con la ambigüedad. No afirma de forma directa que la camiseta sea histórica, pero sí sugiere un origen retro que invita al equívoco. Y ahí es donde ha empezado el ruido.
Porque mientras otros clubes han aprovechado la jornada para reconectar con su identidad y su memoria —tirando de archivo, de escudos antiguos o de camisetas icónicas—, el Mallorca ha optado por una especie de ucronía textil. Una camiseta que nunca existió, pero que se presenta como si hubiese estado a punto de hacerlo.
La reacción en redes no se ha hecho esperar. Aficionados que esperaban ver de vuelta alguna de las equipaciones más recordadas del club se han encontrado con una propuesta difícil de defender desde la nostalgia y todavía más desde la autenticidad.








