Así consta en la sentencia del Tribunal Supremo del caso mascarillas, consultada por Europa Press, y que ha condenado al exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, a 24 años y tres meses de prisión, a su exasesor Koldo García a 19 años y ocho meses y al empresario Víctor de Aldama a cuatro años y medio por irregularidades en la compra de mascarillas en la pandemia.
En relación a los hidrocarburos, la sentencia del TS señala que "no hay ninguna evidencia" que acredite que Ábalos tuviera algún tipo de intermediación en la tramitación de la licencia y tampoco se ha corroborado que Koldo García continuara con las gestiones, remitiendo a Marc Pons datos del registro de la documentación remitida a dicho ministerio.
Cabe recordar que en la Audiencia Nacional, Pons reconoció como testigo que se reunió cuatro o cinco veces con el exasesor ministerial Koldo García, aunque no para tratar temas relacionados con la trama de hidrocarburos.
En relación a Aldama y García, el TS dice que aunque la acción desplegada pueda considerarse inadmisible, no es constitutiva de delito, porque la influencia se ejerció ante funcionario --en referencia a -- que carecía de competencia para la concesión de la licencia o que tuviera que intervenir en la misma.
No consta, sigue el alto tribunal que además de esta inicial gestión, se realizaran otras con la misma finalidad ante los funcionarios o autoridades competentes, ni tampoco que la persona con la que se entrevistaron intermediara ante las persona competentes a los mismos fines.






