El Tribunal Supremo ha comunicado a las partes personadas en el 'caso Mascarillas' el fallo de la sentencia tras el juicio celebrado semanas atrás. El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE, José Luís Ábalos, es condenado a 24 años de cárcel, los mismos que solicitó la Fiscalía Anticorrupción. Su asesor y hombre de confianza, Koldo García Izaguirre, recibe una condena a 19 años de prisión. Y el empresario comisionista Víctor de Aldama, es condenado a 4,5 años de cárcel, si bien no cumplirá la pena si acepta un año de servicios a la comunidad.
Recordemos que los dos primeros se encuentran ingresados en prisión preventiva en el centro penitenciario de Soto del Real (Madrid) desde noviembre de 2025.
La sentencia, dictada por unanimidad por el tribunal de la Sala de lo Penal, pone fin al juicio celebrado entre los meses de abril y mayo, que se prolongó durante 14 sesiones y analizó la presunta existencia de una trama de corrupción vinculada a contratos de suministro de material sanitario durante la emergencia sanitaria.
El Alto Tribunal considera acreditada la participación de los tres acusados en los hechos enjuiciados y fija unas penas que, en el caso de Ábalos, coinciden con las solicitadas por la Fiscalía Anticorrupción. El Ministerio Público reclamaba 24 años de prisión para el exministro, 19 años y medio para Koldo García y siete años para Víctor de Aldama.
Por su parte, las acusaciones populares, encabezadas por el Partido Popular, habían elevado sus peticiones de condena hasta los 30 años de prisión para Ábalos y García, quienes permanecen en prisión provisional desde el pasado mes de noviembre. Para Aldama solicitaban una pena de cinco años de cárcel.
Durante la vista oral, tanto José Luis Ábalos como Koldo García defendieron su inocencia y reclamaron la absolución de todos los cargos, negando haber participado en cualquier actividad ilícita relacionada con la contratación de mascarillas durante la pandemia.
Víctor de Aldama, en cambio, reconoció parcialmente los hechos y admitió su participación en delitos de cohecho pasivo, organización criminal y aprovechamiento de información privilegiada, una circunstancia que fue tenida en cuenta durante el proceso judicial.
La resolución del Supremo supone uno de los fallos más relevantes de los últimos años en materia de corrupción política y pone punto final a un procedimiento que ha centrado durante meses la atención pública y política por sus implicaciones en la gestión de los contratos de emergencia suscritos durante la crisis sanitaria.
REACCIONES
A su salida del Supremo, Víctor de Aldama, en declaraciones a los medios de comunicación allí congregados, se ha mostrado satisfecho y ha animado a otros investigados "que colaboren".
El PSOE, por su parte, ha afirmado que "Ábalos es el pasado".
(NOTICIA EN ELABORACIÓN)








