La diputada autonómica Tania Marí (PP), ha preguntado hoy a la consellera de Salud, Patricia Gómez, durante la sesión parlamentaria de control al Govern, si piensa tomar medidas después de que el centro de Salud de Sant Antoni de Portmany se denegara el traslado de una enferma de urgencia a Can Misses.
Marí recordó los hechos que ocurrieron el pasado 1 de abril, cuando el personal de recepción del centro de salud de Sant Antoni se negó a solicitar una ambulancia para una joven embarazada de 5 meses que había roto aguas.
Ante esta negativa un usuario del centro llevó a la joven al Hospital de Can Misses, desde donde fue inmediatamente trasladada en helicóptero a Son Espases al tratarse de una ruptura prematura de membrana.
La diputada popular ha relatado cómo, desde la Dirección de Atención Primaria de Salud de Eivissa y Formentera, se afirmó que la doctora de guardia en Sant Antoni expresó que la embarazada debería acudir al servicio de urgencias de Can Misses porque Sant Antoni no dispone de los medios para tratar estas patologías, mientras que la celadora comunicó a la enferma que podía acudir a Can Misses "por su propio pie" o "esperar a ser atendida por la doctora y que ella valoraría si era necesario pedir la ambulancia ".
Para la diputada Marí, "esta historia debe hacernos plantear si, a veces, el sentido común no debe estar por delante de todos los protocolos" y por ello ha pedido a la consellera que tome medidas en este asunto "ya que hablamos de la salud de las personas, de una paciente a la que se le ha denegado un servicio urgente de ambulancia, omitiendo el deber de socorro".
"Le pedimos a la consellera que sea responsable y asuma los errores cometidos con esta paciente, que ha visto su derecho a ser atendida de urgencia, recortado", afirma Marí.







