Maria Jaume narra la fiesta mayor como un momento de paréntesis de la realidad cotidiana: unos días en los que el orden habitual de las cosas se pone en pausa y todo el mundo se deja llevar por un mismo sentimiento de comunidad y de alegría colectiva; y ansía poder vivir eternamente en este estado eufórico y colectivo dejando las penas a un lado.
La canción transita entre estrofas, más íntimas y reflexivas, y unos estribillos expansivos y festivos que evocan la noche, la danza y la comunión. La producción, a cargo del habitual Lluís Cabot (akaluigi) y con mezclas de Joan Borràs (Oques Grasses), sigue la estética que ya caracteriza esta nueva etapa de Maria Jaume : una base pop con texturas que deconstruyen la música tradicional mallorquina. Castañitas y tamborinos distorsionados conviven con sintetizadores, bajos, percusiones y un tratamiento vocal contemporáneo.
Este nuevo single es una declaración de principios: Maria Jaume celebra la tradición desde un punto de vista generacional y emocional, con una mirada que transforma la experiencia local en paisaje universal que prepara al oyente para la publicación inminente del álbum completo.







