Más de mil personas se dieron cita este sábado por la tarde en Es Mercadal para demostrar que la solidaridad existe, sobre todo cuando deporte y causas benéficas van de la mano.
Se trataba de recaudar fondos para la investigación de la Osteogénesis Imperfecta (OI), la denominada enfermedad de huesos de cristal. Àngel Gomila y EvaRiva, los padres de Martina (afectada por la enfermedad), decidieron hace algunos meses organizar una carrera solidaria que ayudara a conocer más y mejor esta rara enfermedad. Junto con los atletas Raúl Riudavets y Josep Garriga, y el doctor Claudio Triay, crearon esta I Cursa del Toro.
Tres recorridos, un buen número de voluntarios y toneladas de solidaridad demostradas por la sociedad menorquina. Todos los pronósticos y las previsiones quedaron cortas ante el alud de participantes. La organización decidió ya el viernes cerrar las inscripciones on-line dado que ya superaban el millar. Se reservaron más de un centenar de plazas para el mismo día de la carrera, pero una hora antes de empezar se habían agotado de nuevo.
Abrieron la jornada los más pequeños que, junto con los usuarios del geriátrico, realizaron la carrera más cortita. Llegó el turno después de la ascensión a Monte Toro. Agrupados todos los participantes en una misma salida, los más de mil corredores enfilaron el Camí d'en Kane para decidir, a mitad de recorrido, si ascendían hasta la cumbre (completando el recorrido largo, de 7,2km) o iniciaban ya el descenso hacia la plaza Pare Camps (4,7km).
Tanto daba, porque no había cronometraje, ni podio, ni trofeos. Ganaban todos los que tomaban la salida. Ganaba Martina y todos los afectados por la OI. Ganaba la sociedad menorquina en general. Ganaba la solidaridad.
Los más de 10.000 recaudados por la causa irán ahora a parar a la Fundación Ahuce, la entidad que da apoyo a los enfermos de OI.











































