Un hombre argelino acabó detenido durante la madrugada del lunes al martes tras acercarse, uno tras otro, a varios turistas en Playa de Palma con la aparente intención de sustraerles sus pertenencias. La Policía Nacional lo detuvo como presunto autor de un delito de hurto, después de comprobar que portaba encima un auténtico botín de objetos ajenos.
Agentes del Grupo Operativo de Respuesta observaron cómo el varón se aproximaba a distintos turistas para, presuntamente, sustraerles efectos personales. Ante esta actitud, los policías decidieron darle el alto.
EL BOTÍN
Al cachear al presunto autor, la patrulla descubrió que portaba varias carteras con su documentación correspondiente, pertenecientes a distintos turistas alemanes. También llevaba encima gafas de sol, dinero en efectivo y auriculares inalámbricos.
El hallazgo más llamativo llegó al revisar una riñonera: en su interior, los agentes encontraron cuatro teléfonos móviles de alta gama, todos ellos a nombre de visitantes extranjeros, al igual que ocurría con las carteras localizadas previamente.
Tras la detención, los agentes de la Policía Nacional lograron identificar a los propietarios legítimos de todos los objetos sustraídos. Gracias a ello, ya se han iniciado las gestiones correspondientes para devolver a los turistas afectados sus pertenencias.
CERCA DE 120 DETENIDOS EN LO QUE VA DE OPERACIÓN VERANO
Este caso se suma a la larga lista de intervenciones del dispositivo antihurtos que la Policía Nacional mantiene activo en Playa de Palma. En lo que llevamos de la Operación Verano, el Grupo Operativo de Respuesta ha detenido a cerca de 120 personas, todas ellas sorprendidas in fraganti, logrando recuperar en la mayoría de los casos los efectos sustraídos para devolverlos a sus legítimos propietarios.
PATRULLAS MIXTAS PARA REFORZAR LA VIGILANCIA
Ante el notable incremento de personas en la zona de playa durante los meses de verano, la Policía Nacional apuesta por reforzar el dispositivo con más patrullas y agentes de paisano, con el objetivo de frenar los hurtos y los robos con violencia contra los turistas.
En este refuerzo destacan especialmente las patrullas mixtas con policías neerlandeses y alemanes, así como el apoyo en labores de investigación de agentes rumanos, una colaboración internacional pensada para mejorar la respuesta ante un fenómeno que afecta directamente a la imagen turística de la isla.








