Se está gestando una gran plataforma de profesionales damnificados por el recorte de la paga extra. 16 años expoliados.
En 2010 España atravesaba: crisis financiera, déficit público descontrolado, un rescate del sistema financiero europeo y un fuerte aumento del desempleo. El Gobierno justificó el recorte como una medida excepcional.
Dieciséis años después: España ya no está en aquella situación, el PIB es muy superior, la recaudación tributaria marca máximos históricos y el empleo se ha recuperado. Por tanto, ha desaparecido la causa que justificó el mantenimiento del recorte.
Es decir, lo excepcional se ha convertido en permanente y nadie discute que en 2010 fueran necesarias medidas excepcionales. Lo que resulta injustificable es que una medida excepcional siga vigente quince años después.
Por otra parte, existe una discriminación dentro de la propia nómina: las pagas extraordinarias deberían reflejar el sueldo base y los trienios ordinarios.
Nadie pone en duda la legitimidad temporal de la reclamación: quince años permiten sostener con credibilidad que una medida concebida como excepcional ha pasado a formar parte de la estructura retributiva sin que exista una nueva justificación específica para ello.
Es un conflicto del empleo público: médicos, profesores, enfermería, inspectores, funcionarios A1, funcionarios A2, profesores A1, maestros, cuerpos superiores, otros empleados públicos del grupo C1 y cuerpos de seguridad del Estado.
Si el Gobierno considera que la crisis terminó para subir pensiones, incrementar el salario mínimo, aumentar el gasto público y aprobar otras mejoras retributivas, también debe haber terminado para eliminar un recorte excepcional impuesto hace quince años. Está en manos del Gobierno y de todos los partidos políticos. Y está claro que no responder va a acarrear un altísimo coste político.
El órdago será a la grande: todos los profesionales con mayor responsabilidad técnica del Estado y otros colectivos afectados reclaman la reversión de un recorte excepcional que lleva dieciséis años vigente. A un médico este recorte le ha supuesto más de 20.000 euros.
Es inminente la creación de una plataforma cuyo objetivo irrenunciable será la recuperación íntegra de las pagas extraordinarias recortadas desde 2010 para todos los empleados públicos afectados.
De entrada no queremos confrontar con el Gobierno, queremos negociar. Pero, si después de quince años no existe voluntad de corregir un recorte que nació como excepcional, intensificamos las movilizaciones y la armaremos gorda.
Quince años de excepcionalidad son demasiados. No pedimos un privilegio; pedimos el fin de un recorte temporal que se ha convertido en permanente. Porque si la excepcionalidad terminó, ¿por qué el recorte sigue vigente?
En derrota transitoria pero nunca en doma.





