Así lo ha anunciado este viernes el regidor de Seguridad Ciudadana y Civismo del consistorio palmesano, Llorenç Bauzá, durante la presentación de la campaña 'Lo que compras falso lo pagamos todos', en contra de la venta sin licencia en espacios públicos.
Bauzá ha indicado que la actuación municipal combina la intervención con un enfoque "preventivo y disuasorio", con el objetivo de anticipar conductas y reducir la presencia de venta ambulante en las calles. Según ha añadido, ya se están realizando actuaciones en zonas de Palma como Antoni Maura, plaza Major, San Miquel y Playa de Palma.
Según ha detallado, entre junio y septiembre de 2025, se llevaron a cabo alrededor de 1.300 actuaciones relacionadas con la venta ambulante, y se levantaron 31 actas contra compradores.
El regidor ha defendido que la ordenanza cívica no busca restringir, sino "proteger el espacio público, la convivencia y el respeto al entorno", y ha subrayado el apoyo municipal al comercio local que cumple la normativa.
En la campaña colaboran, además de Cort, la Asociación del Pequeño y Mediano Comercio de Mallorca (Pimeco), la Federación de Empresarios de Comercio (Afedeco), la Asociación Hotelera de Palma (Ashpama), CAEB Restauración y la Asociación de la Pequeña y la Mediana Empresa (Pimem).
Además, han indicado que se repartirán 6.000 copias de un tríptico informativo impreso en varios idiomas -catalán, español, inglés y alemán- en hoteles, patronales y edificios de la administración municipal.
El presidente de Afedeco, Pedro Miró, ha destacado la importancia de sensibilizar a la población, tanto locales, como turistas, de comprar en el pequeño comercio. "No vendemos cosas falsificadas, vendemos cosas verdaderas, pagamos nuestros impuestos y, por lo tanto, necesitamos que el público venga a nuestras tiendas", ha reiterado.
Los representantes de las asociaciones de comercios han asegurado que prácticas como la venta ilegal en la calle afectan, durante la temporada turística, entre el 20 y el 30 por ciento de sus beneficios, aunque han puntualizado que esta cifra es aproximada, ya que es difícil concretar una cantidad real.
Por otra parte, han señalado que el verdadero problema es la inseguridad que la venta de productos sin licencia genera entre los dueños de los comercios en Palma.








