La afición mallorquina volvió a darse cita este miércoles en torno al toro bravo. Y lo hizo con el aroma de las grandes ocasiones, entre tertulias, recuerdos y la ilusión renovada de una temporada que pretende devolver a la plaza de Palma el protagonismo que merece en el calendario taurino estival.
Funtausa presentó oficialmente los carteles de la temporada taurina de Palma durante la tradicional comida mensual de la Asociación Taurina Gastronómica Oro y Plata, una reunión que congregó a cerca de un centenar de aficionados en un ambiente de franca camaradería y defensa de la Fiesta.
El encuentro contó con la presencia del padre Víctor Carrasco, aficionado práctico y gran conocedor de los valores que encierra la tauromaquia; de Soledad Hidalgo, presidenta de la entidad organizadora; y de Miguel Gomis, gerente del Coliseo Balear, entre otras personalidades vinculadas al mundo del toro en la isla.
La empresa dio a conocer un abono breve en número, pero rematado en categoría. Dos tardes llamadas a concentrar el interés de los aficionados y de cuantos veraneantes buscan cada verano el eco de la emoción taurina en Mallorca.
30 JULIO, PRIMERA CITA
El ciclo arrancará el próximo 30 de julio con una corrida mixta que reúne todos los ingredientes para despertar expectación. Abrirá plaza el maestro del rejoneo Diego Ventura, acompañado por dos toreros de peso específico en la historia reciente del toreo: Morante de la Puebla y Sebastián Castella. Para la ocasión se lidiarán reses de las ganaderías Ángel Sánchez y Sánchez y Juan Pedro Domecq.
La segunda cita llegará el 6 de agosto con un cartel de máximos vuelos. Los toros de Núñez del Cuvillo serán el examen para tres nombres que encabezan actualmente cualquier feria de importancia: José María Manzanares, Alejandro Talavante y Roca Rey. Un cartel de relumbrón que, sobre el papel, reúne arte, profundidad y valor a partes iguales.
Durante la presentación, Funtausa hizo especial hincapié en su política de precios, diseñada para facilitar el acceso de nuevos públicos a la plaza. Las entradas para niños tendrán un precio de 10 euros, mientras que los jóvenes podrán acudir por 30 euros y los jubilados por 38. El público general dispondrá de localidades desde 48 euros.
CONCURRIDA PRESENTACIÓN
La numerosa asistencia al acto sirvió para constatar que la afición taurina sigue viva en Mallorca. En tiempos en los que la Fiesta debe defender cada espacio conquistado, encuentros como el organizado por Oro y Plata adquieren una importancia especial. No sólo permiten presentar carteles, sino también fortalecer los vínculos entre aficionados, profesionales y empresarios.
La temporada ya está anunciada. Ahora queda lo esencial: que hablen los toros. Porque al final, más allá de nombres, pronósticos y fotografías de presentación, es en el ruedo donde se escriben las páginas que permanecen. Y Palma, una vez más, se prepara para escuchar el viejo y emocionante lenguaje del clarín y los timbales.








