Los hechos se remontan a la madrugada del viernes 15 de enero, cuando un grupo de agentes estaban realizado un control de verificación en el municipio, ha informado la Comandancia de la Guardia Civil en Baleares.
Los guardias civiles observaron una furgoneta que, al percatarse de su presencia, comenzó a realizar maniobras incorrectas y extrañadas, parando en el arcén y dando marcha atrás.
Es por ello que le dieron el alto e identificaron al conductor, quien estaba visiblemente nervioso y contaba con antecedentes policiales por delitos contra el patrimonio.
Al inspeccionar la parte trasera del vehículo los agentes encontraron unos 390 trozos de cable de cobre, dos tijeras y una escalera.
Preguntado por el origen del cable, el joven dio diferentes versiones. Tras comprobar que había sido sustraído, los agentes le detuvieron como supuesto autor de un delito de hurto.







