Un conductor temerario causó el pánico en Palma tras circular haciendo zig-zags e invadir en numerosas ocasiones el carril contrario, poniendo en serio riesgo al resto de conductores que pasaban por allí. Los hechos ocurrieron sobre las 20:15 horas del pasado sábado, entre Son Ferriol y la barriada del Estadio Balear.
Todo comenzó cuando un ciudadano alertó a una patrulla sobre una furgoneta que circulaba de forma errática. Los agentes localizaron el vehículo y comprobaron la gravedad de la situación: el conductor realizaba correcciones continuas e invadía el carril contrario, obligando a otros vehículos a desviarse hacia el arcén para evitar una colisión frontal.
PERSECUCIÓN Y MANIOBRA EXTREMA
La patrulla activó las señales acústicas y luminosas. El conductor hizo caso omiso y siguió su marcha, sembrando el pánico entre los demás conductores.
La situación llegó a su punto crítico cuando la furgoneta aminoró ligeramente la velocidad. Fue el instante que uno de los agentes aprovechó para actuar: se apeó del vehículo policial, se abalanzó sobre la furgoneta, extrajo la llave del contacto y accionó el freno de emergencia. Una maniobra arriesgada, ejecutada en décimas de segundo, que logró detener el vehículo.
Una vez parado, el hombre presentaba síntomas evidentes de haber consumido alcohol.
EMPUJONES, INSULTOS Y NEGATIVA A IDENTIFICARSE
Lo que vino después agravó aún más la situación. Al solicitarle la documentación, el conductor se negó a identificarse y propinó un fuerte empujón a uno de los agentes, mientras les profería insultos y amenazas. Los policías procedieron entonces a su detención inmediata.
Ya en dependencias policiales, el detenido —un hombre de nacionalidad española y 42 años— se negó rotundamente a someterse a la prueba de etilometría, añadiendo así un nuevo delito a su cuenta.
DOS ANTECEDENTES POR DELITOS DE TRÁFICO
La consulta del historial del detenido deparó una revelación significativa. El hombre ya acumulaba dos antecedentes previos por delitos contra la seguridad vial, lo que convierte este episodio en una reincidencia grave.
Quedará acusado de atentado contra agentes de la autoridad, conducción bajo la influencia del alcohol y negativa a someterse a las pruebas de detección. Tras la elaboración de las diligencias por parte de la Sala de Atestados, el detenido pasó a disposición judicial.








