Una de las consecuencias de la guerra en Oriente Medio es el aumento del precio de los carburantes. "La tendencia que vemos es que el precio de la gasolina va a seguir subiendo". Así lo advierte a mallorcadiario.com el presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio de Baleares (AESBA), Joan Mayans, que constata una tendencia al alza desde la semana pasada. "La guerra no es una buena noticia para el precio del carburante", señala.

SUBIDA DE 8 CÉNTIMOS EL LITRO
Los datos que maneja el sector reflejan un encarecimiento significativo en pocos días. Según explica Mayans, el pasado jueves, 26 de febrero, la gasolina se situaba en 1,58 euros por litro y el diésel en 1,55 euros. A día de hoy, ambos combustibles se han equiparado en torno a los 1,63 euros por litro.
Esto supone una subida de cinco céntimos en la gasolina y de ocho céntimos en el diésel en apenas una semana. "Estamos viendo una tendencia al alza clara en el precio del carburante", apunta el presidente de AESBA.
INCERTIDUMBRE
El sector reconoce que resulta difícil prever hasta dónde pueden llegar los precios. Todo dependerá de la duración y evolución del conflicto. “La previsión es que la tendencia siga siendo de subida, al menos de momento”, explica Mayans, aunque matiza que no existe una previsión clara sobre cuánto puede aumentar el precio ni durante cuánto tiempo.
Uno de los factores que podría aliviar parcialmente la presión sobre el mercado sería la subida de producción anunciada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). "Habrá que ver si cuando empiece a funcionar puede compensar el déficit que provoca el cierre del estrecho de Ormuz", añade.
En cualquier caso, el presidente de AESBA insiste en que todo dependerá de cómo evolucionen los acontecimientos internacionales y confía en que el conflicto tenga una duración limitada.
LOS TRANSPORTISTAS HABLAN DE "SUBIDAS ESPECULATIVAS"
Desde el sector del transporte por carretera la lectura es muy distinta. La Asociación de Transportistas de Mallorca (ASTAM), integrada en PIMEM, ha denunciado lo que considera un “abuso” por parte de las principales compañías petroleras en el actual contexto internacional.

La patronal asegura haber detectado incrementos de hasta 15 céntimos por litro en el gasóleo profesional, una subida que consideran “injustificada y basada en movimientos especulativos bajo la excusa del conflicto en Irán”.
Su presidente, Jeroni Valcaneras, sostiene que el combustible que se está suministrando ahora fue adquirido antes del inicio de las hostilidades, por lo que considera que el traslado inmediato del aumento de precios “carece de base económica”.
RECLAMAN UN PLAN DE CHOQUE COMO EN 2022
Ante esta situación, ASTAM reclama al Gobierno de España que active un plan de choque similar al aprobado en 2022 tras el estallido de la guerra en Ucrania. En ese momento, el precio de la gasolina superaba los 2 euros el litro en Baleares.

Entre aquellas medidas se incluyeron bonificaciones directas de hasta 20 céntimos por litro, ayudas directas por vehículo para compensar los costes de explotación y el refuerzo de la normativa que prohíbe trabajar por debajo de costes.
Además, la patronal recuerda a las empresas y autónomos del sector la obligación de aplicar la cláusula de revisión de tarifas del transporte vinculada al precio del combustible. Según Valcaneras, esta herramienta permite repercutir automáticamente los incrementos del gasóleo y es clave para garantizar la viabilidad de la actividad en momentos de fuerte volatilidad en el mercado energético.








