Conocida también como es Castell, esta construcción defensiva situada a escasos metros del mar en el área del mismo nombre, tiene unas características notables, ya que responde a un modelo único en toda Mallorca. No se trataba de una torre de vigilancia o de señales, sino de una verdadera fortaleza. Fue construida en el siglo XVII sobre una edificación anterior. Su estructura es el resultado de combinar las figuras de un cubo y una pirámide, con un foso excavado y un parapeto perimetral. El acceso se realizaba a través de un puente levadizo. El conjunto está construido en piedra de marès muy bien trabajada y llegó a contar con tres cañones. El Gran i General Consell de Mallorca dictó la orden de levantar este complejo en 1617, pero hasta que comenzaron las obras pasaron casi 80 años. Los problemas de financiación, las diferencias entre distintas autoridades y las dificultades inherentes a los transportes ralentizaban enormemente cualquier empresa de este tipo, aunque se tratase de algo urgente relacionado con la defensa. Al parecer, hasta finales del siglo XVII la edificación no quedó completada. Frente a la abundancia de torres de vigilancia o defensa, esta fortaleza se sitúa entre las escasas construcciones defensivas posteriores a la Edad Media, que se conservan en el litoral mallorquín.





