Tras participar este miércoles en Madrid en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), Costa ha asegurado que el Govern de les Illes Balears está dispuesto a negociar un nuevo modelo, pero ha dejado claro que esa negociación debe ser “multilateral” y teniendo en cuenta “los intereses de todos”, incluidos los de Baleares. “No solo los de Cataluña y mucho menos los del señor Junqueras”, ha subrayado.
El vicepresidente ha recordado que la propuesta del Ministerio de Hacienda llega después de varias reuniones entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, un hecho que ha criticado con dureza. “El señor Junqueras no gobierna en ninguna comunidad autónoma y no tiene ninguna potestad para negociar absolutamente nada en nombre de los ciudadanos de las Illes Balears”, ha afirmado.
Durante la reunión del CPFF, Costa, que ha asistido acompañado de Susana Pérez, directora general del Tesoro, Patrimonio y Política Financiera y de Tomeu Alcover, director general de Presupuestos y Financiación, ha reiterado lo que ha definido como una línea roja del Govern balear en cualquier futura reforma del sistema de financiación: la autonomía tributaria. En este sentido, ha advertido de que Baleares no aceptará ningún modelo que obligue a subir impuestos. “No aceptamos ningún sistema que nos obligue a subir los impuestos, porque eso va en contra de lo que han votado los ciudadanos de las Illes Balears”, ha señalado.
De forma explícita, el conseller ha rechazado la posibilidad de recuperar el impuesto de sucesiones, en relación con la intención del Ejecutivo central de fijar un mínimo común de tributación en toda España. “El impuesto de sucesiones en Baleares es historia y queremos que siga siendo así”, ha remarcado.

Costa también ha lamentado que la ministra Montero no haya escuchado “la voz del Govern, de todo el arco parlamentario y de la sociedad civil” de las islas, que reclaman que el nuevo sistema tenga en cuenta variables clave para el archipiélago, como la población flotante o el fuerte incremento demográfico. En este punto, ha criticado que el peso de la insularidad en el modelo haya pasado del 0,6 al 0,5. “¿A alguien le parece que eso nos beneficia?”, ha cuestionado.
Sobre el impacto económico del nuevo sistema, el vicepresidente ha puesto en duda las cifras del Ministerio. “Nos dicen que con el nuevo sistema tendríamos 400 millones de euros más, pero si se hubieran tenido en cuenta las reclamaciones de Baleares estaríamos hablando de una mejora de cientos de millones más. Y desde el Govern no estamos dispuestos a renunciar a ellos”, ha advertido.
Más allá de los números, Costa ha insistido en que lo esencial es negociar un sistema de financiación “justo” que responda a “las necesidades reales de las Illes Balears” y no a acuerdos bilaterales al margen del conjunto de comunidades autónomas.
ADHESIÓN VOLUNTARIA
María Jesús Montero, ha trasladado a las comunidades autónomas, que la adscripción al nuevo modelo de financiación autonómica será voluntaria. Esto permitirá a cada territorio decidir si se suma al nuevo sistema o si mantiene el rendimiento del modelo vigente, aprobado en 2009.
Según han explicado fuentes del Ministerio de Hacienda, esta posibilidad no es una novedad, ya que la actual Ley de Financiación Autonómica contempla esta prerrogativa en su disposición transitoria tercera. No obstante, el anuncio llega en un contexto de fuerte contestación política al planteamiento del Ejecutivo central.
Montero ha informado también a los consejeros autonómicos de que el Gobierno iniciará una ronda de reuniones bilaterales de carácter técnico con las comunidades para profundizar en el contenido del nuevo modelo. Una vez finalizada esta fase, el Ejecutivo sacará el proyecto de ley orgánica a audiencia pública y, en una segunda vuelta, lo aprobará de nuevo en el Consejo de Ministros para remitirlo posteriormente al Congreso de los Diputados, donde confía en recabar los apoyos necesarios para que el nuevo sistema pueda entrar en vigor en 2027.
De acuerdo con las previsiones del Ministerio de Hacienda, el nuevo modelo supondrá para las comunidades autónomas cerca de 21.000 millones de euros adicionales en 2027 respecto al sistema actual. Ese año, los recursos totales del modelo ascenderían a 224.507 millones de euros.
Aunque inicialmente el Gobierno solo había avanzado la voluntariedad en relación con la cesión de una parte del IVA generado por las pymes en cada territorio, ahora la opción se amplía al conjunto del sistema, permitiendo a las comunidades elegir entre aplicar íntegramente el nuevo modelo o permanecer en el actual.
OPOSICIÓN GENERAL
El planteamiento del Ejecutivo ha sido duramente criticado por los gobiernos autonómicos del PP, que han denunciado que el sistema está “precocinado” y lo han bautizado como “modelo Junqueras”, en alusión al líder de ERC. Algunas comunidades gobernadas por los populares han llegado incluso a amenazar con acudir a la Justicia si la propuesta se convierte en una ley orgánica.
Las críticas también han llegado desde filas socialistas. Desde Castilla-La Mancha, cuyo Gobierno preside Emiliano García-Page, se ha calificado el modelo como “un chantaje de los independentistas catalanes” en busca de privilegios y se ha advertido de que el principio de ordinalidad que defiende Cataluña constituye una “línea roja” para esta comunidad.
Pido al Gobierno de España que abandone el intento de privilegio que se quiere hacer con la financiación autonómica.
No solo rompe la igualdad, sino que además es asumido por los independentistas como un paso más hacia su meta.
No lo vamos a consentir. pic.twitter.com/hEIkBBVVpG— Emiliano García-Page (@garciapage) January 14, 2026
Por su parte, la consejera de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña, Alicia Romero (PSC), ha reconocido que el nuevo modelo beneficia a Cataluña, al partir de una situación de “infrafinanciación”. No obstante, ha defendido la propuesta al asegurar que “todo el mundo gana” con el nuevo sistema y ha negado que se trate de un acuerdo basado en la “insolidaridad” o la “desigualdad” entre territorios.








