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En puertas de un nuevo orden mundial
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En puertas de un nuevo orden mundial

Por Mallorcadiario.com
domingo 01 de enero de 2023, 23:55h
Cuando todo parecia indicar que 2022 iba a ser el año de la normalidad y la recuperación, la guerra de Ucrania, en febrero, hizo saltar por los aires todas las previsiones. La inflación y la crisis energética han pasado a ser la constante, dejando al mundo -sobre todo a Europa- ante la mayor incertidumbre de las últimas décadas. 2023 hereda una situación difícil, que en España se verá alterada por la triple convocatoria electoral: en mayo, municipales y autonómicas, y en diciembre, generales. De todo ello reflexionan los columnistas de mallorcadiario.com, quienes, entre otras cosas, avanzan un posible cambio de ciclo político y en lo económico apuntan la necesidad de proteger el turismo como principal herramienta de crecimiento, sobre todo en Baleares.

Marc González

"Cualquiera que sustituya a Sánchez -incluyendo a bastantes socialistas- será siempre menos dañino; de manera que sí, 2023 puede ser un gran año"

Así, sin siquiera una maldita bola de cristal, me pide mi editor que les augure el devenir del nuevo año, a calzón quitado.

Pues allá que vamos. Lo cierto es que creo que el 2023 puede ser uno de los mejores años de nuestra vida. Más allá de la salud y el amor, que obviamente se administran de oficio entre los buenos deseos, este nuevo año chino del conejo que se avecina, más allá de sus connotaciones concupiscentes, podría terminar en un gran fin de fiesta, con el desalojo de Pedro Sánchez de La Moncloa y la consiguiente borrachera colectiva, a la que les prometo sumarme si de da el caso.

Sin duda, también 1945 fue un gran año para los europeos, pero, tras el fin de la contienda que dejó arrasada Europa, comenzó la ardua e impopular tarea de la reconstrucción, que conllevó años de estrecheces para la mayoría de los ciudadanos. Encima, una gran parte del continente solo consiguió cambiar de sátrapa, de Hitler a Stalin. Huelgo decir que prefiero no escoger entre hijos de satanás.

Aquí, en cambio, tenemos la ventaja de que cualquiera que sustituya a Sánchez -incluyendo a bastantes socialistas- será siempre menos dañino, de manera que sí, 2023 pudiera ser un gran año.

Aunque, bien mirado, sobre el papel también podría gobernarnos una podemita.

Francesca Jaume

"Sin duda se está librando una gran batalla a escala internacional que nos afecta, aunque se prefiera mirar a otro lado"

Observo el 2022 como un año de confirmación del cambio estructural que está viviendo nuestro mundo desde 2008 pero sobre todo desde 2020. En estos catorce años han cambiado la manera de relacionarnos, siendo las redes sociales el principal canal; las transacciones comerciales, realizadas ahora mediante internet; la moneda, usándose ahora mucha moneda virtual; la concepción de género, llegándose a considerar políticamente incorrecto la diferenciación hombre/mujer; el índice de religiosidad, predominando ahora el laicismo; y también las formas de delincuencia, siendo la red un nuevo espacio más difícil de controlar por parte de las autoridades policiales y judiciales.

Y más allá de nuestros domicilios, también vivimos la confirmación del cambio. Sin duda se está librando una gran batalla a escala internacional que nos afecta, aunque se prefiera mirar a otro lado. En 1945, y a raíz de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, se estableció un sistema de relaciones internacionales que ha pervivido hasta día de hoy. Este sistema se basaba en una palabra “seguridad”. Las potencias mundiales, creadoras de este imbricado en las distintas conferencias internacionales que se sucedieron después de la derrota de Hitler -como por ejemplo Yalta y Postdam-, buscaban sobre todo tener la tranquilidad de conocer los movimientos de quienes eran sus potenciales enemigos. El “pacta sunt servanda” (los acuerdos se tienen que cumplir) y el de buena fe favorecieron la parada de las escaladas bélicas, equilibrando fuerzas ente la Alianza Atlántica y el Pacto de Varsovia. Este sistema, a día de hoy, está bastante destruido. La invasión de Ucrania por parte de Rusia es una consecuencia de esta rotura. Ya no hay principios a respetar, sólo la conveniencia particular o el sálvese quien pueda. Y una de las personas que contribuyeron en gran medida a destruir este sistema de seguridad fue, sin duda Donald Trump, el cual, durante su mandato, actuaba de manera anárquica en materia de relaciones internacionales, resultando una incógnita cuál sería su proceder en cada circunstancia. A todo esto, quien se está moviendo como pez en el agua es China, porque esta destrucción del sistema de valores y de relaciones, además de no parar su ascenso a primera potencia económica mundial, le permite seguir teniendo un sistema político que no respeta los valores democráticos que aceptamos en 1945.

A todo ello, y aunque ya lo sabíamos, se ha confirmado el papel de Europa como simple museo turístico, sin voz y muy poco voto a nivel internacional, a pesar de tener dos miembros en el consejo de seguridad de la ONU.

En conclusión, nuestro sistema tal y como lo conocemos se ha derrumbado y la principal consecuencia es la inseguridad.

Gabriel Le Senne

"Seguiremos luchando por preservar la libertad que hemos tenido la suerte de experimentar y que supone una excepción dentro de la historia humana que debemos proteger"

De 2022 sin duda destacaría el fin de la pandemia y el comienzo de la guerra de Ucrania.

La pandemia en mi opinión finalizó gracias a la aparición de la variante ómicron, mucho más leve y que permitió a una gran mayoría adquirir la inmunidad natural que confiere haber superado la infección. Respecto a las vacunas, en cambio, se van confirmando las sospechas de graves problemas de seguridad, que aún se siguen tratando de ocultar. Se confirma un inexplicado exceso de mortalidad que muestra una fuerte correlación con las campañas de vacunación, y sin embargo las autoridades se resisten a investigar una posible relación de causalidad.

Destacaría aspectos positivos como que varios países han dejado ya de suministrarlas a los jóvenes. Revistas científicas como el Journal of Medical Ethics han publicado estudios posicionándose en contra de las terceras dosis para jóvenes, por ejemplo, indicando que por cada hospitalización por covid evitada, estiman 18,5 efectos adversos graves y de 1.430 a 4.626 leves causados, por lo que el balance riesgo-beneficio es claramente desfavorable. Esto, junto con iniciativas como la de Florida abriendo investigaciones al respecto, permiten albergar la esperanza de que detectemos los errores cometidos y aprendamos de ellos.

Por lo que respecta a la guerra, mi opinión es que nos está perjudicando tremendamente -y no digamos a ucranianos y rusos-, por lo que desearía una paz negociada lo antes posible, y que pudieran recomponerse las relaciones internacionales. Desgraciadamente, esto parece poco probable, y más bien da la impresión de que nos conducen de nuevo a un clima de enfrentamiento entre bloques internacionales.

A esto se suma la deriva que sufrimos en España, donde la radicalidad del Gobierno y sus socios está poniendo en peligro la supervivencia del régimen democrático y de la propia nación española. Globalmente, asistimos a la continua erosión de los derechos y libertades personales, principalmente derivada de proyectos internacionales como la Agenda 2030, que luego son aplicados aquí obedientemente por nuestros gobernantes. Proyectos como el euro digital y la correspondiente desaparición del dinero en efectivo, junto con las medidas totalitarias que se van perfilando con la excusa del cambio climático supuestamente causado por el hombre, apuntan al empobrecimiento del grueso de la población, y a un control cada vez más exhaustivo.

En cualquier caso, seguiremos luchando por preservar e incrementar la libertad que hemos tenido la suerte de experimentar, y que supone una excepción dentro de la historia humana que debemos proteger.

Álvaro Delgado

"De Armengol y sus habituales socios ya sabemos lo que podemos esperar: ineficacia gestora, hipertrofia de la Administración, gasto público desbocado, obsesión por la inmersión en catalán, más prohibiciones a la vida de los ciudadanos y una asfixiante presión tributaria. De la alternativa no tenemos muchas noticias"

Nos adentramos en un año 2023 que va a resultar decisivo para muchos aspectos esenciales de la vida de los españoles. En el ámbito nacional, por ser el año electoral por excelencia, ya que nos esperan elecciones autonómicas y municipales en mayo, y nacionales en diciembre. Y, en el ámbito internacional, por la incertidumbre en que nos tienen sumidos la guerra en Ucrania, la crisis energética, la incontrolada inflación y la incesante subida de los tipos de interés.

En cuanto a los problemas de España, los venideros procesos electorales pueden suponer un vuelco en el devenir político de muchas Comunidades Autónomas y Municipios, e incluso del Gobierno nacional. Se nota en las últimas semanas un indisimulable nerviosismo en el entorno de Pedro Sánchez y de sus aliados, que están forzando la máquina -y sometiendo a una dura prueba a las costuras de nuestro sistema constitucional del 78- para intentar llegar al 2023 con las medidas más impopulares ya adoptadas (reformas penales de la sedición y la malversación a la medida de los separatistas, control del Tribunal Constitucional, control del Poder Judicial), destinando el año que viene a repartir los fondos europeos tratando de comprar voluntades en el desconcertado electorado español.

Pese al previsible calendario electoral del aventurero que nos gobierna, tengo la impresión de que Sánchez no ha tenido demasiado en cuenta algunos temas delicados que pueden emborronar su dibujada hoja de ruta de cara al incierto 2023. Por un lado, la creciente sublevación de sus barones y de buena parte de la inteligencia socialdemócrata del PSOE, quienes ven que las arriesgadas decisiones de su líder pueden poner en peligro muchos Gobiernos regionales y municipales, e incluso colocar en riesgo de desaparición a su propio centenario partido. Por otro, las consecuencias penitenciarias, similares a las de la Ley del “Sólo sí es sí”, que acarreará la rebaja en el tipo penal de la malversación, permitiendo bajadas de penas o que salgan directamente a la calle un montón de políticos corruptos en pleno año electoral.

También está por ver la utilidad de la actual estrategia de la oposición. Si bien la moderación y parsimonia de Feijóo parece haber contribuido a que a Sánchez no le queda otro camino que el de la polarización y la radicalidad para tratar de revalidar su compleja mayoría de Gobierno, la frágil memoria de los españoles y su creciente desafección por los asuntos públicos puede acabar ocasionando resultados electorales imprevistos, en la absoluta certeza de que será necesario articular pactos complejos para que cualquier alternativa alcance la suficiente mayoría parlamentaria.

En el ámbito balear, las elecciones autonómicas y municipales representan para mí una completa incógnita. De Armengol y sus habituales socios ya sabemos lo que podemos esperar: ineficacia gestora, hipertrofia de la Administración, gasto público desbocado, obsesión por la inmersión en catalán, más prohibiciones a la vida de los ciudadanos y una asfixiante presión tributaria (ya hay importantes subidas de impuestos programadas para enero). De la alternativa no tenemos muchas noticias. Desconocemos la opinión del actual PP sobre la mayoría de temas esenciales (turismo, movilidad, sanidad, educación, fiscalidad, lengua) y poco sabemos de los equipos que pueden acompañar a sus candidatos para conseguir alcanzar el poder. Personalmente, veo más fácil un cambio en Palma que en el Govern balear, aunque el resultado será seguramente ajustado en casi todas las instituciones.

Por último, en la esfera internacional, esperemos por el bien de todos que no se cronifique la guerra en Ucrania, que las presiones y sanciones internacionales acaben afectando al régimen de Putin, y que se despejen los negros nubarrones que se ciernen sobre nuestras inciertas perspectivas económicas. El papel de los Estados Unidos, de China y de las hoy discutidas instituciones europeas (el escándalo económico que ha afectado a miembros del Parlamento europeo ayuda poco a afianzar la confianza de los ciudadanos) será, en todo caso, decisivo.

Deseo a todos mis lectores unas felices fiestas de Navidad y el mejor año 2023 posible.

Miguel Lázaro

"Año 2023, gran esperanza para los pacientes deprimidos"

De todos es sabido la gran prevalencia de los trastornos mentales, sus dramáticas consecuencias y cómo el suicidio, cada vez en mas jóvenes, se ha disparado. Alrededor de un millón al año en todo el mundo. Sobran evidencias sobre la relación de la conducta suicida y las graves patologías mentales (esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno depresivo patología dual (coexistencia de consumo de tóxicos y las enfermedades anteriores) y trastorno límite de la personalidad etc.

Está claro que nuestras acciones preventivas deben de priorizarse en la detección precoz y el tratamiento adecuado de estas enfermedades, siempre en un marco multidisciplinar. Lamentablemente los presupuestos sanitarios, tanto del gobierno central como autonómico en salud mental son manifiestamente mejorables. Lo que se traduce en una ratio de profesionales inadecuada. Dentro de este marco, un motivo de alegría y de esperanza para este 2023, es que los psiquiatras ya podemos prescribir un fármaco muy innovador, de gran eficacia terapéutica y con una respuesta entre las 24-48 horas. Está indicado en la temible depresión mayor resistente.

Por fin, tras 3 años de bloqueo por parte del Gobierno de Sánchez, los enfermos y sus familias, podrán beneficiarse de la bendita esketamina. Más vale tarde que nunca.

Emilio Arteaga

"Podemos prepararnos para una larguísima e insoportable campaña electoral, provocada sobre todo por la deliberada voluntad del PP y Vox, con sus aliados mediáticos y judiciales, de provocar una tensión sin precedentes"

Empezamos el año 2022 con la sexta oleada de la pandemia en franca regresión y, gracias a la vacunación masiva en Europa, pronto pudimos dar por terminadas las restricciones asociadas a la covid 19, con la única excepción de la obligatoriedad del uso de la mascarilla en todas las instalaciones sanitarias y en el transporte público.

En lo económico el año empezó con los precios de la energía subiendo y la inflación con ellos, debido al incremento de la demanda por la reactivación económica y a la dificultad de conseguir determinadas materias primas y componentes electrónicos, como los semiconductores, cuya producción está muy concentrada en Extremo Oriente y cuya sobredemanda al pretender reactivar la producción de muchos bienes industriales en todo el mundo tras dos años de cuasi inactividad debido a la pandemia, no pudo ser atendida por los fabricantes.

Todo empeoró con un acontecimiento que nadie, o casi nadie esperaba: a finales de febrero Rusia atacó Ucrania, iniciando así una guerra de invasión de un estado soberano a otro por primera vez en Europa desde 1945. El conflicto, que aun dura y está en una fase de estancamiento y guerra de posiciones, ha tenido un impacto brutal sobre los precios de la energía, que han alcanzado máximos nunca vistos y han obligado a los gobiernos de la UE y la propia Comisión a tomar medidas excepcionales, así como ha provocado un aumento de la inflación en Europa hasta cifras de dos dígitos, sin precedentes en lso últimos 30 años.

La guerra también ha provocado una crisis alimentaria mundial, dado que Rusia y Ucrania son dos de los mayores productores mundiales de cereales y girasol, lo que ha producido desabastecimiento sobre todo en grandes zonas de África y Asia y el consiguiente incremento de precios. La ONU con la mediación de Turquía consiguió un acuerdo entre las partes para la exportación de grano ucraniano, lo que ha paliado la emergencia alimentaria. A ello se ha unido un año climatológicamente complejo, que ha perjudicado las cosechas entre nosotros, la subida de los precios de los fertilizantes y los piensos, de los que también son grandes productores Rusia y Ucrania y la del transporte, todo lo cual ha resultado en un incremento de los precios de los alimentos muy superior al de la inflación media, de alrededor del 15 %, lo que está perjudicando seriamente a las familias, ya muy castigadas por la subida de los precios de la energía.

Y a todo ello se suma la subida del tipo de interés fijada por el Banco Central Europeo, que en dos trimestres ha pasado del 0,5 al 2,5 %, lo que ha supuesto un gran encarecimiento de las hipotecas y de los créditos, lo que aun inflige un mayor castigo a las economías domésticas y empresariales.

Respecto del cambio climático, la vigésimo séptima conferencia, celebrada en Sharm el-Sheij, ha sido más bien decepcionante. No se ha conseguido un acuerdo para ir a la liquidación definitiva del uso de combustibles fósiles, solo la recomendación y el compromiso voluntario de ir reduciendo su uso. Tampoco se consiguieron acuerdos firmes para limitar la ganadería intensiva y favorecer un cambio hacia una alimentación más saludable basada en vegetales sostenibles y reforestar y renaturalizar zonas degradadas del planeta. A pesar de los avisos de los graves desastres climáticos que hemos padecido este año, no parece que en el entorno económico actual derivado de las consecuencias de la guerra de Ucrania, los países vayan a hacer un verdadero esfuerzo para conseguir el objetivo de limitar el aumento global de la temperatura a 1,5 grados en 2050, lo que es una pésima noticia. Baste decir que el gobierno del país más comprometido, Alemania, ha decidido aplazar el cierre de una central nuclear y está considerando reabrir una central de carbón, así como está comprando a Estados Unidos gas licuado obtenido por “fracking”, una técnica muy contaminante.

En la Cumbre por la Biodiversidad, celebrada en Montreal, ha habido mejores noticias. Se ha llegado a consensuar una hoja de ruta, que ya se verá si acaba cumpliéndose, de preservar un 30 % del planeta en 2030. Una muy buena noticia sin duda, en espera de que se haga realidad.

Se ha producido un acontecimiento auténticamente histórico, sobre todo por lo simbólico, como ha sido la muerte de Isabel II del Reino Unido. Con ella se va la última gran figura del siglo XX, que durante su reinado vio como se deshacía el imperio británico y su país perdía la posición de preeminencia mundial que había ostentado durante siglos.

También ha muerto Mijaíl Gorbachov, el último presidente de la Unión Soviética, otra figura que simboliza el fin de una era, la de la Guerra Fría y la división de Europa, que, por desgracia, parece volver, ahora protagonizada por Rusia y su satélite Bielorrusia contra los demás.

En política internacional, aparte de la guerra de Ucrania, continúa la tensión entre Estados Unidos y la China, con un incremento muy significativo en Taiwán. El régimen talibán de Afganistán sigue machacando a las mujeres, a las que ha prohibido el acceso a la universidad, tras haberlas expulsado de la enseñanza secundaria. En Irán ya van más de dos meses de protestas masivas, salvajemente reprimidas, contra la obligatoriedad del uso del pañuelo por parte de las mujeres, tras la muerte de una joven kurda a manos de la policía de la moral por llevar el velo mal colocado, en lo que es en realidad una reclamación de libertad y derechos de la sociedad iraní contra el régimen clerical instalado por la república islámica.

En Europa quizás tendremos que salir pronto también a reclamar libertad, visto el aumento electoral y de las expectativas de gobernar de los partidos de extrema derecha, que ya son el gobierno de Italia. Especialmente preocupante ha sido la maquinación para un golpe de Estado de extrema derecha en Alemania.

En España hemos asistido durante todo el año al acoso y derribo de la extrema derecha del PP y la ultraderecha de Vox al gobierno de coalición PSOE-Podemos. De todo punto exagerado y falsario, pero ya sabemos que la derecha española tiene un concepto patrimonial del estado y considera ilegítimo cualquier gobierno que no sea suyo.

Para el 2023 las perspectivas no son muy halagüeñas. Como hemos visto estos años pasados, todo puede cambiar por completo en cualquier momento por algún acontecimiento inesperado: una epidemia, una catástrofe natural, una guerra, etc., pero aunque no aparezca ninguna circunstancia sobrevenida, tenemos la covid 19 desbocada en la China, fruto del fracaso de la política de covid cero y el bajo nivel de vacunación de la población china, lo que puede dar lugar al surgimiento de nuevas variantes que escapen del efecto protector de las vacunas y provoquen nuevos brotes en nuestros países.

Los precios de la energía probablemente se moderarán, pero seguirán muy altos perjudicando a familias, industrias y negocios. Los tipos de interés subirán aun más, el BCE “dixit”, lo que perjudicará la venta de viviendas y junto a la fallida de muchas empresas constructoras que provocará una limitación de disponibilidad de viviendas nuevas, implicará una subida de los precios de alquiler, ya insoportables aquí en la islas.

La guerra de Ucrania parece que lleva camino del estancamiento y la prolongación, lo que es la peor de las situaciones. No soy militar y no puedo atreverme a hacer ninguna conjetura acerca del posible desarrollo de las hostilidades.

Veremos cómo evoluciona la tensión entre China y Taiwán, que podría desembocar en otra guerra regional de implicaciones impredecibles, ya que Estados Unidos está comprometido con la defensa Taiwán y el mantenimiento de statu quo actual entre las dos Chinas.

Y en España tenemos elecciones autonómicas y municipales en mayo y generales a fin de año. En estos momentos, de acuerdo con las encuestas, no hay manera humana de saber si las actuales coaliciones de gobierno, en nuestra autonomía y en España, podrán continuar o serán sustituidas por coaliciones del PP y Vox (y quizás un residual Ciudadanos, si consigue sobrevivir). Pero una cosa es segura, podemos prepararnos para una larguísima e insoportable campaña electoral, provocada sobre todo por la deliberada voluntad del PP y Vox, con sus aliados mediáticos y judiciales, de provocar una tensión sin precedentes, aunque sea a base de exageraciones, mentiras, provocaciones, tergiversaciones y fakes. Que Dios nos coja confesados.

Andrés Lasaga

"Hace tiempo que la política entendida en su sentido original cada vez tiene menos que ver con el quehacer de la mayoría de los políticos actuales"

El 2023 será, sin duda, un año marcado por las citas electorales. En mayo se celebrarán las elecciones autonómicas y municipales para decidir a nuestros gobernantes más cercanos. Y después, a finales de año, elecciones nacionales. Ante semejante panorama, no hace falta ser un Einstein para adivinar que se avecina un empacho de política y de políticos. Más de lo segundo que de lo primero porque, desgraciadamente, hace tiempo que la política entendida en su sentido original cada vez tiene menos que ver con el quehacer de la mayoría de los políticos actuales. Siempre hay excepciones, pero cada vez más.

Así que prepárense para vivir el recrudecimiento del debate dialéctico entre unos y otros, de las acusaciones, de las descalificaciones, de las malas formas, de los insultos, de la tensión, de la polarización, de la política de trincheras… ¡Qué pereza, de verdad! No esperen muchos motivos para ilusionarse. Los ciudadanos deberemos hacer frente a este tsunami de verborrea política mientras la inflación se mantiene en niveles altísimos, encareciendo la cesta de la compra; el acceso a la vivienda seguirá prohibitivo; los atascos en la Vía Cintura y las entradas a Palma seguirán siendo el pan nuestro de cada día; se seguirán cerrando las playas por vertidos de fecales cada que vez que llueva mucho, aunque sea pleno verano; seguirán las listas de espera para el especialista de cinco o seis meses; y cada vez vendrán más turistas, aunque no quepamos todos.

No me atrevo a vaticinar lo que puede pasar tanto a nivel autonómico como nacional, con un tablero político tan fragmentado como el de estos últimos años. Todo indica que el equilibrio de fuerzas entre los dos bloques ideológicos podría mantenerse y que la victoria se decidirá por escaso margen, tanto en Baleares como después en las Generales. Armengol y Pedro Sánchez son los defensores de su corona y, lejos de lo que pudiera parecer después de su cuestionada gestión, ambos parecen en condiciones de revalidar su condición.

Así que mi deseo para el nuevo año es que nuestros políticos no nos den mucho la tabarra, rebajen la tensión, no se pongan pesados y, si puede ser, prometan solo lo que puedan cumplir después. Ya sé que es mucho pedir.

Santiago Fiol

"Será un invierno difícil en la cesta de la compra y en la calidad de vida nuestra que concluirá con una primavera electoral"

Siempre resulta más fácil interpretar lo que ha pasado que lo que está por venir, así a ciegas, pero desgraciadamente tenemos unos asuntos que sabemos que van a ocurrir sí o sí en el año venidero.

En 2023, 24 de febrero, se conmemorará un año de la ilegal e ilícita guerra de Ucrania. Rusia, siempre Rusia, imperialista, no ha abandonado los tics del comunismo de la URSS y no ha acabado de entender en qué consiste una democracia; Putin, una mezcla de Zar y de primer secretario, incluso dicen que uno de los hombres más ricos del mundo, desconoce, ignora y pisotea los derechos humanos de sus vecinos y de la oposición interna. Eso debe terminar y debe terminar con una derrota de Rusia, sin paños calientes, sin concesiones.

Lo que resulta inevitable son la elecciones de mayo, municipales y autonómicas, en las que todas las empresas demoscópicas dan un cambio de tendencia excepto el CIS del PSOE que dirige el histórico aparatisch Tezanos. Asimismo, empezaremos a ver los efectos de los ERES y de la financiación, presuntamente, ilegal del PSOE valenciano.

Será un invierno difícil en la cesta de la compra y en la calidad de vida nuestra que concluirá con una primavera electoral, que para bien o para mal, en mi modesta opinión el árbitro, quien tendrá la sartén por el mango y el mango también, será Vox. Hagan lo que hagan los partidos grandes quien será decisivo será el partido de la extrema derecha. Lo cual no me parece mal, ni bien, no les votaré nunca pero me parecen gente más seria que Podemos, Abascal y sus conmilitones me parecen mucho más presentables que Echenique, Montero, Díaz, Iglesias. No es apología de ese partido, sino constancia de una previsión mía, únicamente mía.

También espero que en el próximo año se celebre el juicio por los vertidos contaminantes en la bahía de Palma, más que nada porque se inició mediante denuncia que interpuse a título personal hace varios años y, realmente no deseo que nadie tenga que ingresar en prisión, lo que me gustaría es que negro sobre blanco se pusiera que quien contamina paga, y que el primer contaminante de nuestro mar que rodea este pequeño país son las administraciones; y que esa responsabilidad civil o sanción pecuniaria no salga de nuestros bolsillos sino del de los políticos responsables de esos vertidos, si así se les declara culpables.

Por último no puedo olvidarme de las mujeres víctimas de violencia de género; la responsabilidad es única y exclusivamente del maltratador pero me gustaría, nada me haría más feliz, que la ministra Montero diese con la tecla para resolver este drama que no tiene justificación alguna. Desgraciadamente sigue vigente el lema ni una más ni una menos.

Feliz año 2023 a todos Vds. sin su presencia no sería nada este columnista.

Jaime Orfila

"El año en el que saltaron las costuras del sistema sanitario"

La sanidad española es el espejo en el que se miran la mayoría de los países desarrollados. Los resultados en salud en relación a la inversión realizada resultan difícilmente mejorables. El modelo es garantista y equitativo. El nivel de los profesionales es muy alto. Los centros sanitarios se han modernizado y la tecnología actualizada. En 2022 han saltado todas las costuras; también en Baleares. La pandemia ha servido para visibilizar un deterioro, especialmente es esperas y accesibilidad que ya no se podía disimular por más tiempo.

El nivel de la Comisión de Salud del Parlamento es pobre, muy pobre. El compromiso directivo con el sector menguante. Y los profesionales, en algunos niveles y servicios, manifiestamente insuficientes, se han cansado de priorizar los tiempos políticos a los objetivos asistenciales.

La accesibilidad a la atención primaria se ha deteriorado de una forma no asumible. El “acuerdo sindical de nochebuena” era necesario e inaplazable. Ha servido para garantizar, a corto plazo, la paz social. No es un acuerdo específicamente orientado a mejorar el sistema sanitario sino dirigido a neutralizar las movilizaciones. La segunda parte de la derivada está por despejar.

De hecho, el acuerdo sindical no es un instrumento creado ni es eficiente para impulsar el liderazgo, la motivación, la creatividad, la innovación, los objetivos estratégicos y menos todavía para priorizar los intereses de los ciudadanos a los del govern. La tarea de recuperar el sistema sanitario queda pendiente.

La transformación pendiente

El año 2020 se caracterizó por la aparición, previsible pero inesperada, de la pandemia por la COVID 19. El 2021 por la inmunización exprés. El 2022, ha sido el año de la transición hacia la normalidad. Ha cursado con mayor número de infectados oficiales que los años anteriores, pero con menor virulencia y ha permitido avanzar en la senda de la recuperación socioeconómica. Lo sucedido debe servir para afrontar nuevas epidemias con menor coste personal y económico.

No se puede seguir atendiendo a la población con los estándares del siglo pasado. Ha cambiado la sociedad, la epidemiologia, la estructura de la población y la forma de enfermar. El sistema sanitario tiene que recuperar los sistemas de información poblacional para tomar decisiones y poner en el centro del sistema al ciudadano.

El sistema sanitario debe orientarse a la atención a la cronicidad, impulsar la innovación, premiar el compromiso y ordenar el sistema sanitario del siglo XXI.

Casi el 40% de presupuesto de la comunidad se dedica a la asistencia sanitaria. El presupuesto de la comunidad, no los ingresos, se ha multiplicado por tres en dos legislaturas. Ha crecido el gasto al mismo ritmo que las debilidades asistenciales.

La reforma pendiente del Parque Socio sanitario de Son Dureta es el más vivo ejemplo de que los deberes están sin hacer. No se ha acabado ni con la fase de derribo. Mientras no se afronte la transformación de sistema sanitario para la atención a la cronicidad, con una atención primaria potente, con recursos y con estrategia las costuras seguirán sin coser.

Manuel Banco

"Entramos en unos meses cruciales para el avance no solo de nuestra comunidad autónoma sino del futuro del país. Necesitamos mirar a ese futuro con visión de estado y con propuestas a largo plazo"

Extraer cosas positivas de lo que sea, a veces, es complicado. Esto forma parte de nuestra condición humana. Hacer lectura positiva de las cosas que pasan o de lo que nos acontece es siempre más difícil que enumerar los aspectos malos o negativos.

En cualquier caso, este 2022 parecía que iba a ser el año recordado por todos por la recuperación de la crisis sanitaria y la vuelta a la normalidad con lo que el alivio para los ciudadanos, empresas y economía daba paso a un atisbo de optimismo y esperanza; pero la realidad ha sido bien distinta.

La incursión de la guerra de Ucrania, la subida de los tipos de interés, la crisis política generada por la acción de este gobierno estatal no ha ayudado, en absoluto, a salir de esta depresión social, económica y política a la que estamos sometidos desde hace unos años. Así pues, yo definiría el 2022 como «the year pit».

El 2023, sin embargo, sí es el año de la esperanza y el resplendor. La cita electoral de mayo y noviembre es el revulsivo que este país necesita para salir de ese pozo. Entramos en unos meses cruciales para el avance no solo de nuestra comunidad autónoma sino del futuro del país. Necesitamos mirar a ese futuro con visión de estado y con propuestas a largo plazo. De lo contrario, volveríamos a caer en el mismo error del pasado.

Jaume Santacana

"Rusia no frenará su escalada bélica hasta que Ucrania no le “ceda”, por lo menos, los territorios del este del País, Crimea (ya previamente ocupada) y el Donbass"

Ya estamos otra vez, como todos los años, finiquitando un número (el 2022) e iniciando uno de nuevo (el 2023). El ya fallecido 2022 ha situado en todas las primeras páginas y sumarios de radios y televisiones un hecho capital que nos ha afectado a todos -a algunos más y a otros menos- y que resalta por encima de todo el resto de acontecimientos: la guerra de Ucrania; la brutal agresión-invasión de Ucrania por el imperialismo ruso (que ya no soviético, pero casi) promovida por un peligrosisimo personaje Putin, antiguo agente y jefe de la temible KGB, el terror policíaco.

Rusia no frenará su escalada bélica hasta que Ucrania no le “ceda”, por lo menos, los territorios del este del País, Crimea (ya previamente ocupada) y el Donbass.

El segundo acontecimiento de tamaño planetario: el Mundial de fútbol de Qatar. Un ejemplo de enaltecimiento y blanqueo de un país que deja mucho que desear (todo) en materia de Derechos Humanos, legislaciones sobre el sector “Arco Iris”, derechos de las mujeres, leyes laborales, etc.

Al principio, ganas e ilusiones de ligeros “boicoteos” varios; pero, despues de que la pelotita empezó a rodar por la hierba del desierto, se acabó lo que se daba... Ay, la FIFA y sus sobornos corruptos...

Lo que va a ser el flamante 2023, se presenta (aparte del ya citado conflicto ruso-ucraniano) bajo dos aspectos principales: uno económico y el otro claramente político.

El ataque internacional de una inflación galopante (en parte importante causada por Putin y su criminal invasión) es objeto de una defensa económica fundamental para no caer -tras el bestial crecimiento de los precios (sobre todo de productos básicos)- en una recesión de resultados inciertos e indeseados, mezclado a la crisis energética mundial.

En España, el monumental “pitote” (disculpas por la vulgar expresión) existente entre el poder ejecutivo (con una oposición ciega y de navajazo constante y un gobierno central ávido de novedades de una inmediatez insólita, enfrentado a la intromisión del poder judicial, queriendo meter las narices allá donde no debería (en las faenas legislativas); un poder, por cierto, con la caducidad agotada por parte de muchos de sus miembros (¡qué ridículo!, cerrado en banda para preservar sus prebendas que afectan al grupo más conservador de los tribunales.

En el “Foro” madrileño (prensa loca y medios guerreros -conservantes de la era franquista) nadie recuerda, sin embargo, que el Tribunal Constitucional ya denegó, hace cinco años, un debate en el Parlament de Catalunya. Qué falta de memoria...

No será fácil apaciguar las aguas...

José Manuel Barquero

"En Baleares se han visibilizado como nunca los límites de un modelo turístico que merece un debate con más pausa y sensatez, y menos ideología"

Después de dos años tan complicados por culpa de la pandemia era difícil imaginar un 2022 tan convulso como el que hemos vivido. Una guerra como la de Ucrania, tan cerca de nuestras fronteras, parecía algo imposible de volver a ver tras el desastre de la Segunda Guerra Mundial. Pero estamos padeciendo sus graves consecuencias cuando nuestra economía ya estaba débil por culpa del COVID. La parte positiva ha sido el reforzamiento del proyecto de la Unión Europea, cuya razón de ser se había cuestionado tanto por culpa del Brexit. La respuesta conjunta frente a la agresión de Putin y la defensa del modelo de democracia liberal es el único camino para restablecer la paz.

En Baleares hemos vivido una temporada turística de récords que ha dado oxígeno a muchas empresas y trabajadores castigados por las restricciones a la movilidad que provocó la pandemia. Pero también se han visibilizado como nunca los límites de un modelo turístico que merece un debate con más pausa y sensatez, y menos ideología.

En 2023 a todos nos gustaría asistir al final de la invasión rusa en Ucrania para dar paso a un escenario internacional de mayor estabilidad. En España será complicado rebajar la tensión política por las citas electorales que se avecinan, pero al menos en Baleares y en España los votantes podrán escoger con bastante claridad entre opciones moderadas y radicales, optar por partidos que buscan consensos lo más amplios posibles o por los que se mueven hacia los extremos. Y también será la ocasión de validar o no los pactos estables de gobierno del socialismo con formaciones que promueven la independencia de sus territorios. Sin duda no nos vamos a aburrir.

Sebastián Urbina

"Estamos viviendo un proceso de infantilización y aborregamiento generalizados para que sea más fácil manipular las conciencias"

Según Sánchez, la pandemia, (que se inició en mayo de 2020 y terminó más dos años después), "no ha sido un freno sino un acelerador del gran proceso de modernización que está viviendo España". Uno de los pilares de ese proceso, ha continuado Sánchez, es la "regeneración democrática" en la que ha enmarcado su propio balance y su informe de logros, que también señala que el 97,1% de las promesas de la investidura están "activadas".

Ya no me preocupa que mienta con total descaro, me preocupa que haya gente que le crea.

A fecha de 15 de diciembre de 2021, los muertos por la Covid-19 en nuestro país ascendían a 83.425. La cifra procede de los servicios funerarios que a su vez recogen el dato de los Registros Civiles de toda España. Como el último número de fallecidos facilitado por el Gobierno es de 50.837, la diferencia con la cifra de los registros sería de 32.588 fallecidos menos. Con casi 84.000 muertos, España sería el país con mayor mortalidad del mundo en lo que llevamos de pandemia, con una tasa de 178,7 defunciones por cada 100.000 habitantes. Ningún organismo avala los datos del gobierno.

Además, según Wikipedia, a 15 de mayo de 2022 había 105.642 muertos por covid en España.

El gobierno de Pedro Sánchez, en vez de enfrentarse a este gravísimo problema, coordinado con los demás partidos, y especialmente con el principal partido de la oposición, hizo todo lo que pudo en solitario.

Negando los aspectos negativos, como la enorme cantidad de muertos por covid, la falta de protección de los sanitarios durante mucho tiempo, la compra de medios sanitarios por procedimientos que huelen muy mal, la utilización abusiva de los decretos, y la utilización de dos estados de alarma, - restrictivos de libertades ciudadanas- declarados inconstitucionales por el Tribunal Constitucional, que advirtió sobre el abuso de esta figura legislativa del decreto, un recurso que Pedro Sánchez utilizó más que cualquier presidente anterior.

En cuanto al futuro, espero no meter la pata en demasía. Hay dos opciones, que Pedro Sánchez gane las próximas elecciones generales, o que las pierda.

Si Sánchez las gana, España se parecerá a la Argentina. Seguirá el empobrecimiento económico, huida de capitales, disminución de la inversión exterior, más deuda, más demagogia progresista y más conflictos internos. Esperemos que pacíficos. Es normal que haya conflictos cuando se intensifica el desguace de una nación y de un Estado de Derecho. Por un socialista. Obrero, español, dicen.

Esta grave situación/proceso depende no sólo de la falta de escrúpulos del presidente de gobierno y su banda, declaradamente antiespañola, sino que depende, también, de los ciudadanos. Unos ciudadanos, de cada vez más ‘ciudadanos tik-tok’/redes sociales, dado el grave empeoramiento de las leyes educativas socialistas y la consiguiente bajada de nivel educativo. Pasar curso con suspensos, vaciamiento de contenidos, esfuerzo y mérito mal vistos, experiencias y buen rollito, y adoctrinamiento progresista a raudales. Ya dijo el que fuera ministro de universidades, Castells, que ‘suspender es humillar al estudiante’.

¿Es causalidad todo esto? No. Es un proceso de infantilización y aborregamiento generalizados para que sea más fácil manipular las conciencias. Especialmente si controlas- como el gobierno de Pedro Sánchez- la mayoría de los medios de comunicación/manipulación. Es lo que hacen los políticos indecentes. Y quiere controlar a los jueces. Los fiscales ya están controlados. Eso dijo.

De ahí la suicida estupidez de Núñéz Feijoó, negándose a plantear, muy en serio, la ‘batalla cultural’ contra la hegemonía cultural de la izquierda.

Termino. Su frase ‘gestión y moderación’ no es equivocada en sí misma, sino que depende del contexto. En un contexto de normalidad democrática, su fórmula estaría bien. Pero tenemos un gobierno socialista que se sostiene gracias a comunistas, golpistas y filoetarras. Un gobierno que se arrodilla ante sus infames exigencias, gravemente perjudiciales para España, para el Estado de Derecho, y para los españoles decentes. Resumiendo, si Sánchez vuelve a ganar las elecciones generales, nos convertiremos en la Argentina de Europa.

Espero y deseo equivocarme.

Beatriz Vilas

"¿Año 2022 profético con previsiones bíblicas en 2023?"

El médico, filósofo y matemático, Nostradamus, en el año 1555, ya nos vaticinó gran parte de los desastres mundiales que han ocurrido en los últimos siglos.

Solo espero que por el bien de todos para el 2023, sus previsiones sean erróneos, aunque viendo el desastroso 2022 que hemos tenido, parece que no van muy desencaminadas.

En mi opinión, el 2023 llegará repleto de buenas intenciones por parte de nuestros políticos, ya que tocan elecciones, pero éstas no se cumplirán, puesto que hasta que no admitan el cambio económico que están realizando, todo será papel mojado.

La economía como hemos conocido ya no soporta más la realidad que algunos quieren hacernos creer. Nuestra economía basada en la industrialización del siglo pasado, ya no tiene cabida en el mundo actual y hay que crear unas bases nuevas que saldrán de la destrucción absoluta que se está produciendo.

Nada volverá a ser como era y eso empezaremos a verlo, de una manera más sangrante si cabe, en los próximos meses.

Debemos esperar nuevas pandemias, crisis económicas y desastres políticos para 2023, ya que mientras que quieran nuestros dirigentes sostener algo que no tiene sentido, no podremos volver a construir la nueva realidad.

El cambio climático es visible, estamos pasando unas Navidades con unas temperaturas nunca vistas hasta el momento, lo que nos hace prever desastres ecológicos como inundaciones y momentos de sequías importantes. Por otro lado la inmigración debida a las guerras que se producirán en diversos lugares ya es visible.

Solo debemos viajar un poco para ver qué, el mundo está cambiando y que la inmigración en todos los países ha hecho que ya nada sea como era.

Me encantaría decir lo contrario pero sería engañarnos. Debemos salvaguardadnos cada uno dentro de nuestras comunidades recordando que solo desde la unión conseguiremos vencer al mal que nos acecha.

El camino está en la unión con las personas que sintonicen como nosotros y que juntos podamos crear el nuevo mundo que nos va a tocar vivir.

Solo desde la unión en pequeñas comunidades fuertes podremos crear nuestra nueva vida.

José Antonio García Bustos

"Se acerca el 2030, un año marcado por la agenda globalista, un gobierno no elegido democráticamente y encarnado en el Foro de Davos. Tendremos una cartilla de racionamiento como la de nuestros abuelos, pero esta vez para la emisión de CO2"

De 2022 resaltaría un entorno macroeconómico negativo que ha condicionado todas nuestras decisiones de gasto e inversión. Es el año en el que se han empezado a ver las consecuencias de políticas monetarias excesivas. La impresión de dinero a lo bestia de los últimos años junto al aumento del coste de las materias primas y la energía ha subido los precios y ha llevado a una política de subida de tipos de interés que aún no ha finalizado.

Ha sido un año muy malo para las inversiones y sobre todo para las criptomonedas con dos grandes crisis orquestadas: Terra Luna y FTX. En este último caso, intuyo que hay un interés por desprestigiarlas antes de que se dé entrada a las monedas digitales de los bancos centrales que representan la centralización total de los ciudadanos.

2022 ha sido el año que más se ha hecho por matar la libertad de expresión. Ha sido un año en el que los grandes medios de comunicación han prostituido la verdad como nunca, es decir, han obviado lo que había que contar para contar lo que debían contar. Nunca un medio habló de lo que ocurría en Holanda o Países Bajos, como quiera que se diga ahora, en los que los ganaderos se veían obligados a abandonar sus posesiones por leyes ecosostenibles al albur del cacareado calentamiento global. Holanda es el segundo granero de Europa y le llaman la "Silicon Valley de la agricultura". Eso, junto a la crisis de Ucrania, ha tenido una fuerte influencia en los precios de los alimentos.

Tampoco hablaron los medios del ordenador del hijo de Biden ni tampoco hablaron del exceso de muertes desde que apareció la COVID y las vacunas, por llamarlas de alguna manera. Suerte que tienen de este medio, mallorcadiario.com que les ha venido contando todo esto, al menos en mi columna de opinión y en la de algún otro compañero. Pero en este tramo final del año ha surgido la luz... Apareció Twitter y levantaron las alfombras.

¿Qué nos depara 2023?

Elon Musk me genera dudas pero me gusta al abanderado por la libertad de expresión que está llevando a cabo. Fue un alumno aventajado de las juventudes del Foro Económico Mundial pero parece que le dejan actuar con capricho y rebeldía. Dentro de esa libertad que parece tener, desde que ha entrado en Twitter ha levantado la alfombra y se están desvelando corrupciones de gran nivel que tampoco se recogen en los medios de comunicación.

A pesar de haber despedido a la mitad de la plantilla, Twitter parece trabajar mejor. Creo que vivirá un año dorado en 2023 y pondrá en entredicho a los grandes medios de comunicación por su labor sesgada estos años atrás. La verdad vive horas bajas. Busquen "Twitter files" en Google y verán cómo Elon Musk ha destapado correos electrónicos con órdenes directas y sobornos al antiguo equipo de Twitter para que bloquearan toda información que hablara sobre temas que "no convenían" a statu quo. Por ejemplo, sobre el ordenador de Hunter Biden en el que, si aún no lo saben, presuntamente aparecerían grabándose con drogas y chicas desnudas de corta edad pero, lo más importante, es que aparece información sobre negocios en Ucrania y China con un "big guy" que se beneficiaba por intermediar y que podría se su padre. El FBI está investigándolo y hasta el New Tork Times lo ha reconocido. Aquí en España, ni se menciona. Las elecciones norteamericanas podrían haber cambiado de signo pero cuando en plena campaña lo recogió el modesto New York Post los medios se tiraron encima y culparon a los espías rusos.

También recogen los "Twitter files" el mismo tratamiento con información de la pandemia. Elon Musk acusa a Fauci, el Fernando Simón de Estados Unidos, de criminal porque ha causado muchas muertes fomentando la pandemia y sus vacunas. Asegura Elon Musk que irá saliendo más información pero que "todas aquellas teorías conspiranóicas se están volviendo realidad". Aunque sea gracias a uno de los hombres más ricos del mundo y niño mimado del NOM, 2023 promete.

En 2023 Twitter va a tener un nombre propio por todo lo que está saliendo en beneficio de la verdad. Creo que será un año de depuración. La economía seguirá cayendo los primeros meses pero, si la guerra de Ucrania no lo complica, tendremos una buena segunda parte del año.

Vienen elecciones locales y autonómicas y más tarde estatales. En todas ellas, preveo auge en los partidos de derecha por el hartazgo de la población y porque en crisis la gente busca cambio. A nivel nacional, mucha gente no entiende las coaliciones del PSOE de Pedro Sánchez ni la laxitud de algunas políticas. Personalmente, creo que ha sido un gobierno que ha maquillado y falseado demasiada información. La hemeroteca está ahí y existe un mínimo que se podría perdonar pero son demasiadas mentiras: desde comité de expertos que no existieron hasta que no pactaría con quien no le dejara dormir, pasando por afirmaciones de que somos el país que más crece en lo económico (obviando de dónde venimos), etc. Desde su presidente hasta su ministra de economía, con mentiras han generado falsas esperanzas.

2023 será un año en el que las políticas planeadas por el Nuevo Orden Mundial seguirán su curso. Aparecerán las primeras monedas digitales de Bancos Centrales de cierto tamaño y el papel de la banca comercial empezará a perder peso. Tendrán que reinventarse. Quizá uniéndose a los activos digitales y ofreciendo guardia y custodia.

Se acerca el 2030, un año marcado por la agenda globalista, un gobierno no elegido democráticamente y encarnado en el Foro de Davos, en la que nos recuerdan que "no poseeremos nada y seremos felices". No les quepa duda de que en este 2023 apretarán el acelerador y nos irán quitando derechos con la excusa del cambio climático, cuya existencia ni niego ni dejo de negar. Solo digo que lo emplearán como arma censora y privadora de libertades. Su intención, y no sé si lo veremos en 2023 o 2025, será imponernos una huella de carbono oficial (ya hay intentos de algunos bancos) y penalizar o bloquear a los que ya hayan consumido su asignación. Será como la cartilla de racionamiento que nuestros abuelos conocieron tras la Guerra Civil pero esta vez con CO2. Veremos cómo solo podremos coger el coche un determinado número de días al año o comer un número determinado de hamburguesas o filetes de vaca en un periodo de tiempo. Porque nos dirán que los pedos de las vacas (recuerden el cierre de granjas en Holanda) contaminan el aire más que su séquito de coches oficiales en la cumbre del clima, el Falcon para ver conciertos o sus yates estivales. Y agacharemos la cabeza y seremos felices. Su prueba piloto ha funcionado: cerraron un planeta entero con un virus que reconoce el Ministerio de Sanidad que no ha podido secuenciarse ¿Por qué no cerrar ciudades que consideren que contaminan?

Sea como sea, la felicidad está dentro de cada uno y en la posibilidad de adaptarse al entorno que otros quieran imponer.

Mucha felicidad para todos. Muchos de los gestos que aportan felicidad son gratis. El abrazo de amigos y seres queridos, risas y paseos por playas o montañas soleadas, son ejemplos. Y el día que nos los prohíban (los abrazos ya fueron prohibidos hace un año) no hagan caso. La felicidad es un bien jurídicamente superior y, como pasó, el Tribunal Constitucional saldrá a nuestro rescate y declarará inconstitucionales las medidas que atenten contra ella. Como ya hizo con el infame pasaporte Covid de hace solo un año. Aunque llegue con retraso, llega. Que sean muy felices en 2023.

Juan Antonio Tormo

"Sánchez pasará a los libros de historia, pero quizás no por lo que él piensa"

Para valorar lo que puede ser el 2023, haría 4 apartados en materia política:

-A nivel Mundial tenemos dos líderes imprevisibles como Putin y Xi Jinping, un títere llamado Biden y un loco apodado Kim Jong-un, todos los demás bailarán lo que toquen estos cuatro y no veo por ninguna parte un Líder Mundial que de la talla para contrarrestar a estos desastrosos “líderes”.

-En Europa, tenemos a un desconocido Canciller alemán Olaf Sholz y le digo desconocido porque si hace algo nadie lo sabe, un mandatario ingles Rishi Sunak que no tengo claro si sabe lo que es un ciudadano normal, en Francia la “gran esperanza” europea Macron, nos dejo ojipláticos con lo del “fin de la abundancia” al igual se refería sólo a la suya y por último mencionar a Christine Lagarde alter ego de Cruella de Vil, que no para de traspasar nuestros ahorros a los bancos

-La España de Sánchez “el que pasará a los libros de historia” pero quizás no por lo que piensa, apurará todo lo que pueda sacar dinero de Europa para regar a futuros votantes y quien quiera arrebatarle el mando de este País, tendrá que estar dispuesto a pasar por todo, teniendo en cuenta que hasta ahora a Sánchez no le ha sobrevivido ningún adversario. Lo de Yolanda Díaz supongo que acabara como una broma y a CS, en fin que les voy a decir.

-Aquí en nuestra tierra a nivel Balear, vuelve a repetirse parte de lo que pasa con Sánchez, hay dinero para regar, por una parte de Europa y dinero “indecente” que viene del exceso de recaudación del IVA, por una subida de precios que amenaza otra vez con hacernos más pobres a todos. A nivel de Palma de Mallorca, los márgenes serán tan cortos que puede ganar el que, al margen de ser un buen cabeza de cartel tenga el “mejor” equipo y eso significa que si no tiene a los mejores en cada materia los tendrá que buscar, porque tirar de la parroquia no va a servir de mucho, porque ganar será una cosa y poder gobernar otra.

Xisco Barceló

"Como la tecnología seguirá avanzando a la velocidad de la luz, propongo un deseo: un ejercicio de meditación colectiva, ser humanos unos minutos al día"

La estela del 2022 se diluye tras el cierre de la mayoría de establecimientos turísticos; unos manifestaron que la temporada fue magnífica y otros irregular. Una cosa no es la antítesis de la otra. Aquí cada uno piensa en la defensa de sus intereses. Las alteraciones de precios, en la energía, en el petróleo, en la mayoría de materias primas, han repercutido en los beneficios, en el desequilibrio de las empresas y en el bolsillo del consumidor final, al que los expertos no le auguran un plácido invierno.

Nuestros políticos, a torta limpia. Cuando un grupo hacía campaña de promoción turística, el otro socio pisoteaba el discurso de este y así daba pie a que la oposición se sintiera propietario de una razón que nadie llega a entender a quien pertenece.

Uno de los sucesos más significativos fue la muerte en Irán de Mahsa Amini, una joven de 22 años que estaba de visita en Teherán con su familia y fue detenida por la policía de la moral iraní, acusándola de no cumplir con las normas sobre el uso del hiyab, el pañuelo que debía cubrirle el pelo. La devolvieron a su familia sin vida.

Hemos asistido con entrada gratuita al combate por el Poder Judicial, el enfrentamiento de los dirigentes políticos por disponer de más cuota legislativa y jurídica, llegando a confundir con sentencias que al ciudadano le descolocan. Se extiende la noticia de que desde el Gobierno se va dotar a los jueces de herramientas que facilitarán las resoluciones dictadas por delitos de maltrato y violaciones y la nueva ley acaba en un enfrentamiento de proporciones inesperadas.

Se ha hablado del metaverso, de la venta de Twitter, de la despedida de Piqué, del cambio climático, de las elecciones en Andalucía y Castilla y León, a Nadal, este año le ha traído un hijo, Alcaraz se ha colocado en el número uno del ranking ATP, de la celebración de un mundial de fútbol al que ha dado acogida un país nada ejemplar en el respeto por los derechos humanos pero hay tanto dinero en juego que las televisiones y otros medios proclamaron las desvergüenzas, sin faltar a la cita.

Los expertos en demografía certifican que en 2023, India se convertirá en el país más poblado del mundo, superando a China, con más 1.400.000 millones de personas y China sigue con graves problemas por la COVID.

Para 2023 sabiendo que la tecnología seguirá avanzando a la velocidad de la luz, propongo un deseo, un ejercicio de meditación colectiva; ser humanos unos minutos al día.

Y puestos a proponer, pedirle a quien corresponda que doten a la sanidad pública de las peticiones que los profesionales llevan años demandando, que los médicos y personal de la enfermería no tengan que ir a la huelga para dignificar su trabajo.

Y ya que estamos, desde nuestra sección MD Arte también tenemos una petición para los políticos que se ocupan de las áreas de cultura; ¡por favor! Facilitad espacios para que los artistas puedan exponer.

Las consecuencias de la guerra iniciada por Putin contra Ucrania se alargarán en el tiempo más allá del silencio de las armas. Ojalá el fin de esta salvajada fuera la primera noticia del próximo año.

A las puertas del primer orto de 2023 se prevé un apocalíptico despliegue para las próximas elecciones, autonómicas, municipales y nacionales. ¡Qué Dios, nos coja confesados!

Adiós 2022, Felices fiestas y favorable 2023.

Pep Ignasi Aguiló

"El incremento de los conocimientos de todo tipo -que se acumulan e interrelacionan con mayor rapidez que nunca gracias a la digitalización- los convierte en instrumentos de control en vez de ser liberalizadores"

Siempre es difícil imaginar lo que sucederá en el futuro, aunque sea tan cercano como el año que comienza, pues los “cisnes negros” de Nassim Taleb ya nos han acostumbrado a constante presencia. Ciertamente, desde que el investigador y financiero libanes publicó su libro, hace poco más de una década, sobre los acontecimientos imprevistos e imprevisibles de gran impacto, estos se han sucedido sin solución de continuidad (la gran recesión, la forma china de gestionar la pandemia en Occidente, la guerra de Ucrania, etc.)

No obstante, hay tendencias de fondo que se mantienen impertérritas a pesar de las sorpresas del camino. Por ejemplo, la pulsión de muchos gobiernos por gastar por encima de sus posibilidades, tanto si están viviendo un año electoral como si no es así, los llevará a continuar presionando a los bancos centrales para que mantengan la política monetaria lo más laxa posible. Motivo por el cual es previsible que la inflación continúe dañando a la economía productiva con mayor o menor intensidad.

Por los mismos motivos, los precios de las viviendas continuarán situados a gran distancia de las posibilidades de compra de una parte creciente de la población, con sus negativos efectos sobre la cohesión social. Al mismo tiempo los salarios reales no podrán crecer al mismo ritmo que los precios, por la falta de las necesarias reformas estructurales que la dinámica política imposibilita. La consecuencia conjunta de ambos efectos continuará siendo la merma de la dimensión de las clases medias.

El envejecimiento de la población unido al declive demográfico y la crisis de la familia convierte, de forma paulatina, a la cultura social en más refractaria a las innovaciones. Así, a pesar del incremento de los conocimientos de todo tipo -que se acumulan e interrelacionan con mayor rapidez que nunca gracias a la digitalización- los convierte en instrumentos de control en vez de ser liberalizadores".

En política, la izquierda global, desde sus potentes, y dominantes, medios de difusión ideológica, continuará promocionando el victimismo ligado a la división identitaria de la sociedad. Lo que contribuye una excusa perfecta para la creciente intervención gubernamental en cada vez más ámbitos que hasta ahora de la vida. La máxima “lo personal es político” combinada con las más modernas tecnologías continuará el avance que ya ha emprendido, erosionando la libertad individual.

Es cierto que el año que viene es electoral en nuestro país, pero las tendencias que aquí menciono van más allá de quien ostente los cargos de poder en un determinado momento. Sin embargo, no se puede negar que un gobierno diferente puede tener un cierto impacto.

Por último, en el ámbito de la geopolítica, el crecimiento de la economía mundial previsiblemente será menor que el experimentado hasta ahora. Mientras que la rivalidad por el liderazgo global entre la superpotencia actual (EEUU) y la ascendente (China) también se verá incrementada. La combinación de ambos efectos, moderación del crecimiento y lucha por la hegemonía, aumenta los riesgos de conflicto.

En definitiva, el 2023 comienza mostrando un panorama complicado, aunque siempre puede hacer aparición un nuevo “cisne negro” que, a diferencia de los últimos conocidos, tenga un fuerte impacto positivo.

Josep Maria Aguiló

"Es más que probable que Baleares vuelva a tener en 2023 una gran temporada turística"

Seguramente, este 2022 se recordará sobre todo por la progresiva salida de la crisis provocada por la pandemia, por el inicio de la guerra en Ucrania y por la presencia de unos niveles de inflación en España desconocidos desde hacía décadas. A ello habría que sumar el incremento de la crispación política en nuestro país.

En ese contexto, resulta un poco más aventurado que en otras ocasiones hacer un pronóstico sobre cómo puede ser el desarrollo del próximo año a nivel económico, político y social. En principio, dependerá del desarrollo de la guerra y del comportamiento de la economía en general.

Si ambas situaciones se pudieran reconducir de manera positiva, es más que probable que Baleares vuelva a tener en 2023 una gran temporada turística, como ya ha ocurrido este año. De hecho, la mayoría de empresas hoteleras coinciden en señalar que en muchos casos se ha vuelto casi a los niveles de 2019 por lo que respecta al número de visitantes.

Por otra parte, en nuestro país habrá dos citas electorales muy importantes con muy pocos meses de diferencia. Por una parte, los comicios autonómicos y municipales de mayo, y, por otra parte, las elecciones legislativas, que previsiblemente se celebrarán en noviembre. Hoy por hoy, el PP parece partir a priori con una cierta ventaja en las encuestas, pero habrá que seguir con atención su evolución en los próximos meses.

Toni Traveria

"Mucho me temo que en el nuevo año tocará al sufrido contribuyente hacer de tripas corazón y renunciar a muchas cosas para poder pagar las facturas"

En plena pandemia, Pedro Sánchez acuñó la expresión “nueva normalidad”, que tanto ha dado que hablar. Yo, para el nuevo año, pido no una nueva normalidad sino simple y llanamente ‘normalidad’, como la hemos entendido siempre.

Normalidad para que todas las familias puedan llegar, sin asfixia, a final de mes. Sin que los carburantes suban sus precios por encima de lo razonable; sin que haya que pedir un crédito personal semanal para llenar la cesta de la compra; sin que haya que hipotecarse para pagar la factura del gas y la electricidad; sin que haya que apelar a los milagros para tener un sueldo digno...

Pero los deseos, deseos son. Y mucho me temo que en el nuevo año tocará al sufrido contribuyente (una vez más) hacer de tripas corazón y renunciar a muchas cosas para poder pagar las facturas y las hipotecas suscritas. Por cierto, lo de la subida del euríbor en los tiempos que corren es de juzgado de guardia, lo vistan como lo vistan.

Además de todo ello, como autónomo que soy, estaré sujeto a un nuevo régimen de cotización. Lo sé porque lo he leído en la prensa y escuchado en la radio y la televisión, y porque mi asesor (y sin embargo amigo) Pau me ha puesto en antecedentes. ¿No debería el Gobierno mandar una carta informativa a cada autónomo de este país explicándonos el nuevo régimen?

Ah, claro. Y tenemos elecciones municipales y autonómicas en primavera. ¿Cuál será esta vez el político que hará la promesa más descabellada? ¿Cuál será aquel que nos tomará en mayor medida por tontos? Se admiten apuestas. Tiempo tendremos para calibrarlo. En todo caso, esperemos que en el momento de depositar nuestros votos en la urna, la guerra de Ucrania (y tantas otras) sean ya historia...

A pesar de todo, como dicen, cada día saldrá el sol, no tendremos Mundial en Qatar y siempre podremos pensar que los hay que están peor. ¡Triste consuelo!

Agustín Buades

"2023, un año lleno de esperanza para que vuelva la cordura, la honradez y la sensatez a lo público"

Va a empezar un apasionante año en el que puede haber un cambio significativo en el poder político de nuestras islas y de nuestro país. Un cambio que ya se antoja necesario y en algunos temas urgente.

Con una inflación galopante, con unas leyes que lo que auguran es una carrera de inseguridad jurídica, con la amenaza velada pero muy clara de intentar romper la unidad de nuestra nación, lo que menos se puede desear es que sigan los mismos con las mismas mentiras.

2023 un año lleno de esperanza para que vuelva la cordura, la honradez y la sensatez a lo público, a lo que todos pagamos pero algunos se lo hace suyo. Por un 2023 lleno de buenas noticias.

Jaume Timoner

"En Baleares, el año golfístico ha sido de los que marcan época"

En clave internacional, la guerra en las alturas del golf profesional con el aterrizaje de los petrodólares ha sido sin duda el acontecimiento del año. La llegada de los saudís ha provocado un cisma total entre el LIV y el PGA TOUR. La situación ha traspasado el ámbito institucional llegando al enfrentamiento de los jugadores que se han pasado al nuevo circuito con los que han decidido permanecer fieles al circuito americano. El número 1 del mundo, Rory McIlroy está siendo el más beligerante defendiendo al PGA y Sergio García apoyando al nuevo circuito renunciando incluso a jugar la Ryder Cup. A medio camino entre ambos está Jon Rahm que es partidario de tender puentes. El DP World Tour ha movido ficha para mejorar las bolsas de premios y ha establecido un fijo para evitar fugas.

En el LIV GOLF se ha visto la primera victoria de un español, Eugenio López Chacarra que se embolsó el premio más alto de un deportista español, alrededor de cinco millones de euros de una tacada con su victoria en Bangkok.

En este plano, nuestros deseos pasan por una victoria de los equipos europeos en la Ryder Cup y en la Solheim Cup 2023, la primera a disputar en el Marco Simone italiano y la segundo en el exclusivo recorrido andaluz de Finca Cortesín. Un segundo Major para Jon Rahm, bien en tierras británicas o en Augusta o más victorias de jugadores o jugadoras españolas en cualquiera de los circuitos no estaría mal. Una entente entre LIV y PGA TOUR sería el tercer deseo.

En Baleares, crece el número de jugadores federados y cada vez está más cerca la cancha pública que sería un gran espaldarazo para el golf de nuestra tierra. Se han celebrado dos eventos internacionales de primer nivel con un éxito sin precedentes, el Mallorca Golf Open en Golf Son Muntaner y la final de la Road to Mallorca en Alcanada Golf. La jugadora de Son Servera Lucía López Ortega medalla de bronce con el equipo femenino español en el Campeonato de Europa. Luna Sobrón logra el mejor status posible en la LPGA. Estos serían algunos de los hitos del año. Nuestros deseos pasan por una continuidad en el crecimiento de nuestro deporte, en federados e instalaciones, que una nueva edición del Mallorca Golf Open se una a la ya confirmada Road to Mallorca del Challenge Tour y por que prosigan los éxitos de los jugadores, a nivel amateur y profesional.

Y por último, en el apartado más propio, muy contentos de estos meses de MD Golf de mallorcadiario.com , un espacio que representa el compromiso de mallorcadiario.com con el golf y su promoción. Deseosos de celebrar el 1er aniversario en la final del recién creado circuito mallorcadiario Golf Challenge y de seguir mejorando y agradar cada vez más a nuestros lectores.

Como decimos los golfistas "sé buena bolita", pues eso que el golpe sea certero, que disfrutéis de unas entrañables Navidades y que en el 2023 se cumplan todos vuestros deseos.

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