Su retirada no es un fracaso, sino una elección consciente de bienestar y felicidad personal.
Guillermo “Mito” Pereira, uno de los golfistas chilenos más destacados, anunció su retirada del golf profesional a los 30 años. Su carrera estuvo llena de logros: tres victorias en el Korn Ferry Tour, una en el PGA Tour Latinoamérica, un cuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y una actuación memorable en el PGA Championship 2022, donde estuvo a un solo golpe de ganar su primer major.
LA PRESIÓN DEL ALTO RENDIMIENTO
Pereira estuvo cerca de tocar la gloria en 2022. En el hoyo 18 del PGA Championship, con ventaja de tres golpes, un golpe al agua le privó de la victoria y firmó un doble bogey. Este momento no solo refleja la intensidad del golf profesional, sino también la presión constante que enfrentan los atletas de élite, donde un solo error puede cambiar la historia.
LAS RENUNCIAS QUE IMPLICA SER PROFESIONAL
En su comunicado, Mito explicó que su decisión está relacionada con cambios en sus prioridades personales. Señaló:
- Vida lejos de casa: Muchos años viviendo fuera de Chile, semanas interminables en hoteles y aeropuertos.
- Sacrificios personales: La exigencia de competir y viajar constantemente afecta la vida familiar y social.
- Presión constante: Ser profesional implica entrenamientos rigurosos, competencias globales y estar siempre al máximo nivel.
Pereira enfatiza que, aunque el golf le permitió crecer, conocer culturas diferentes y alcanzar metas importantes, también requirió renunciar a aspectos fundamentales de su vida personal. Ahora su prioridad será regresar a Chile, estar con su familia y disfrutar de un ritmo de vida más equilibrado.
REFLEXIÓN SOBRE LA CARRERA PROFESIONAL
El caso de Mito Pereira evidencia un dilema común en los deportistas de alto nivel: los éxitos vienen acompañados de sacrificios significativos. Aunque el reconocimiento, la emoción de las victorias y la posibilidad de dejar un legado son enormes, mantener un equilibrio personal puede ser más valioso a largo plazo. Su retirada no es un fracaso, sino una elección consciente de bienestar y felicidad personal.




