La noticia de que la hotelera mallorquina Riu Hotels & Resorts va a gestionar el hotel de 700 habitaciones que se abrirá en el emblemático Edificio España de Madrid da idea del grandísimo nivel de la compañía de la familia Riu y por extensión, del sector hotelero balear y mallorquín en particular.
Nada nuevo se dice cuando se resalta el grado de profesionalidad y de confianza que despierta la industria hotelera mallorquina, espoleada por una vocación inquieta y por una capacidad de innovación y de superación realmente extraordinaria. Meliá, Iberostar y Riu, Barceló lo han demostrado y lo demuestran día a día, y como punta de lanza y vanguardia empresarial son copiadas en su modelo de negocio y de expansión por decenas de pequeñas y medianas compañías que ven en la inversión hotelera y en la ampliación de su oferta, el camino a seguir para ser más competitivas y exitosas.
Es cierto que Madrid como capital del país es un objetivo permanente a la hora de invertir, pero hay que resaltar que la tendencia es la de incrementar la oferta de establecimientos de ciudad, emblemáticos, donde el propio edificio sea el atractivo principal que ofrecer al cliente. De ahí el boom de nuevos hoteles urbanos que presenta Palma y también Ibiza.
La inversión hotelera crece, crece también el músculo empresarial de este sector del que depende toda la industria turística balear y eso hace que la economía avance fuerte, crezca, se expanda y genere más puestos de trabajo y oportunidades de negocio en todo el mundo.




