RIU Hotels & Resorts ha vuelto a mirar a México como uno de sus grandes pilares. La cadena ha celebrado en Bahía de Banderas (Nayarit) la cuarta edición de los RIU México Awards, un encuentro con el que busca afianzar su red comercial y reconocer a los principales turoperadores del país en un momento clave para su estrategia internacional.
El evento ha reunido a más de 70 profesionales del sector, en representación de 25 turoperadores, en una jornada que ha combinado negocio, escaparate de producto y mensaje corporativo. Antes de la gala, los asistentes recorrieron las instalaciones de varios hoteles de la cadena en la zona, donde han podido comprobar de primera mano la renovación de sus complejos en el Pacífico mexicano.
MÉXICO, UNO DE LOS PRINCIPALES MERCADOS
México no es un destino más en el mapa de RIU. Es, de hecho, uno de sus principales mercados. La compañía cuenta actualmente con 23 hoteles y más de 14.000 habitaciones en el país, una presencia que concentra una parte significativa de su operativa global y que refleja el peso creciente del mercado mexicano dentro del grupo.
Durante el acto, el responsable de Distribución y Ventas de RIU para México, Latinoamérica y España, Senén Fornos, ha puesto en valor esa relación. El directivo ha destaco el crecimiento sostenido del mercado mexicano y ha subrayado el vínculo de la compañía con el país, tanto por volumen de negocio como por la composición de sus equipos, mayoritariamente locales.
IDENTIDAD CULTURAL MEXICANA
En la misma línea, el director de Contratación y Ventas para México, Juventino Ramos, ha incidido en el papel de los socios comerciales tras un año marcado por los desafíos en el sector turístico. La cita, ha explicado, ha servido para reconocer ese esfuerzo conjunto y consolidar una base de colaboración que la cadena considera clave para encarar 2026 con mejores previsiones.
La gala ha incluido la entrega de premios a los turoperadores con mayor volumen de producción, en un formato que combina reconocimiento y fidelización. Tras el acto, la celebración ha continuado con un evento temático que ha apostado por la identidad cultural mexicana, tanto en la ambientación como en la oferta gastronómica, con platos tradicionales reinterpretados.







