Sánchez es gafe

Nuestro presidente del Gobierno vive acuciado por el infortunio. Ya es mala suerte que militando y dirigiendo el que es, de largo, el partido político más honesto de España, el de los 140 años de honradez, aquel en el que únicamente una exigua, insignificante y despreciable minoría es pillada cometiendo actos de corrupción, resulte que todos ellos rodean a Pedro Sánchez. Es más, no es que se le hayan pegado como interesadas lapas, sino que los eligió personalmente en su día como camaradas para la lucha por hacerse con el poder, primero en el seno del PSOE y luego en la Moncloa.

No me digan que no es gafe quien se rodea de tres amigos y hace con ellos una eficaz -y trilera- campaña trashumante de captación de apoyos para el asalto a Ferraz y los tres le salen rana. Luego designa, uno tras otro, a dos de ellos como Secretarios de Organización del PSOE y resultan también ser unos corruptos, chorizos, machistas y puteros de tomo y lomo. Menudo chasco.

Nombra un Fiscal General del Estado y lo imputan por graves delitos cometidos en el ejercicio de su cargo, en lugar de perseguirlos. Hasta a su mujer la investigan por mangonear en la universidad, beneficiarse privadamente de personal de la Presidencia del Gobierno y traficar con la influencia de su marido, y a su hermano, por cobrar un sueldo público sin saber siquiera dónde trabajaba.

A su hombre de confianza en La Moncloa, por andar haciendo de acosador machirulo con sus propias compañeras de partido. A la expresidenta de ADIF por hacer trampas con los contratos públicos.

A su presidenta del Congreso, por comprar 3,7 millones de euros de mascarillas inservibles a la empresa de los amigos de la banda del PEUGEOT y luego no reclamarles nada y seguir adjudicándoles contratos.

En fin, había 188.000 honestos e intachables militantes socialistas entre los que elegir y, justamente, fue a dar con las escasas dos docenas de maleantes que correspondían estadísticamente a un templo de la virtud y la moralidad como ha venido siendo el PSOE sanchista.

La triste conclusión es la de que, si realmente Sánchez ha vivido rodeado desde 2014 de alimañas corruptas en su casa, en su partido y en su gobierno y no se enteraba de nada de lo que hacían, ni siquiera sabía de las querencias puteriles de sus más estrechos colaboradores, es que el pobre es, con perdón, gilipollas, cosa que descarto por completo, porque un tontaina no puede llegar a presidir el Gobierno de España. La alternativa a una gilipollez congénita es mucho más benevolente con la capacidad intelectual de Sánchez, pero temo que también política y penalmente relevante.

No es extraño, pues, que el presidente esté apesadumbrado. Le toca todo. A ver si tendría que probar con la lotería.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Un comentario

  1. Espléndida descripción de nuestra insigne figura primera y pública, en clave retórica de ironía en estado puro, sí señor !

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias