Los hechos ocurrieron el pasado 19 de septiembre en Son Ferriol cuando un turismo colisionó contra un autobús de la EMT que se saldó con dos personas heridas leves, una mujer y un menor de dos años, además de daños materiales.
Sin embargo, el conductor del coche se apeó del mismo y abandonó el lugar.
A la llegada de la Policía Local, la conductora dio una descripción del fugado y en eso estaba cuando apareció una pareja que se autoinculpó de lo ocurrido.
Sin embargo, y ante las numerosas contradicciones en que entraron cuando fueron preguntados por separado, acabaron por confesar que el conductor era su hijo.
La Policía Local visionó las cámaras del interior del autobús en las que se podía ver al conductor del turismo, que resultó ser un varón de 35 años y nacionalidad chilena, y del que se comprobó más tarde que tenía el permiso de conducir sin vigencia por pérdida total de puntos.
El conductor fue citado a dependencias policiales pero no se presentó aunque se instruyó el correspondiente atestado que fue remitido a la autoridad judicial.







