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“Si no ofrecemos a los niños una educación sexual, lo hará el porno violento”

“Si no ofrecemos a los niños una educación sexual, lo hará el porno violento”

Por Laura del Amo
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ldelamomallorcadiariocom/7/7/22
sábado 11 de noviembre de 2023, 05:00h

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Comprometido desde hace 45 años con la educación sexual, el psicólogo clínico José Luis García considera necesaria una ley para que niños y niñas reciban conocimientos básicos sobre sexualidad. Esto evitaría que sea el porno, y más concretamente el porno violento, el que se encargue de educar a niños y jóvenes, que pasan así a normalizar conductas en las que el respeto, la responsabilidad y la empatía brillan por su ausencia.

En una conversación con mallorcadiario.com, José Luis García, autor de 16 libros -los últimos 4 bajo el lema ‘Tus hijos ven porno’- y conferenciante habitual en centros escolares, propone 5 medidas a aquellos padres que quieren orientar a sus hijos en este tema, pero que no saben cómo competir con un elemento, lo que García denomina ‘Películas Sexuales Pornoviolentas’ (PSP), que está al alcance de todo el mundo sin filtros ni control.

Para José Luis García, “la educación sexual es un tema pendiente, pero no hay manera de que los políticos se la tomen en serio”. A su juicio, es necesario “poner en marcha una ley para que niños y niñas reciban conocimientos básicos sobre sexualidad que les permita no solo conocer su cuerpo y su identidad sexual, sino comprender las emociones, sentimientos y sensaciones que el sexo va a producir inevitablemente en su vida y que tendrán mucha trascendencia en su etapa adulta”.

Como profesional, José Luis García, muy activo en la red social X donde tiene cerca de 34.000 seguidores, asegura que “me da pena que algo como el sexo, que debe ser un encuentro gozoso entre personas, pueda convertirse en algo doloroso y traumatizante para muchas niñas, en una fuente de problemas y de sufrimiento”.

Este sexólogo considera que en España tenemos un importante hándicap a la hora de afrontar esta cuestión, ya que “no tenemos cultura de formación, siempre nos pilla el toro. Nos pasó con el Sida, el aborto o las infecciones sexuales, algunas de las cuales han aumentado un 250 por ciento porque la gente joven tiene cada vez más relaciones sexuales y más pronto sin usar condón o usándolo de forma poco adecuada”. Esto es solo una consecuencia de que, según este sexólogo, “en el porno no existe el condón, se considera que hay que hacerlo ‘a pelo’ porque es lo mejor. El porno promueve determinados comportamientos sexuales y los chavales los validan como norma”.

"Siempre hemos buscado información al margen de padres y profesores. El problema ahora es que la referencia educativa es el porno violento"

“Generación tras generación, los padres y profesores se han desentendido de ofrecer una educación sexual saludable, ¿y qué ha pasado? Que hemos buscado la información al margen de ellos. El problema ahora es que la referencia educativa es el porno violento, que ofrece una visión raquítica del sexo, puramente orientado a la erección del varón y encima con violencia hacia la mujer. Es una visión del sexo muy poco saludable”, subraya este profesional.

José Luis García ahonda en los mensajes que manda el porno a quienes lo ven: “que es muy fácil mantener relaciones sexuales porque cualquier hombre que lo desee puede lograrlo, porque la mujer lo está deseando; que al hombre le excita ejercer la violencia y a la mujer, someterse a ella; o que cualquier práctica sexual es normal porque todo es aceptable”.

Según recuerda José Luis García, un reciente estudio realizado en Baleares señala que “más del 90 por ciento de chavales y chavalas consumen porno”. “Y una cuarta parte de ellos han consumido entre 1.000 y 5.000 horas antes de cumplir los 20 años. Si un anuncio de 20 segundos influye, que lo hace y de ahí que las empresas inviertan mucho dinero en publicidad, ¿cómo no va a influir en la conducta sexual y afectiva todas esas horas de imágenes de porno violento?”.

“Diferentes estudios realizados en España indican que el consumo de porno empieza en algunos casos a los 8 años, e incluso a los 6; a los 12 años se estabiliza y a los 16 años ya es mayoritario. Pero estas tasas no son solo de nuestro país, en otros países pasa lo mismo. El porno les va a buscar y encontrar a todos porque donde hay un móvil con acceso a Internet, allí estará el porno”, lamenta García.

Y si es tan negativo ¿por qué tiene entonces tanto éxito el porno violento? Para García hay un motivo claro: “porque el producto con el que se fideliza es muy importante: el placer sexual, algo que acompaña al ser humano desde hace millones de años”.

“Debemos partir de que el ser humano necesita estímulos sexuales porque el deseo se marchita, la monotonía afecta y muchas personas necesitan esos estímulos. El deseo sexual necesita estímulos y el ser humano seguirá buscándolos, estemos o no de acuerdo con ello. Nuestro ADN está mediatizado por la respuesta de dopamina ante los estímulos sexuales, es casi inevitable. Los adultos tenemos un córtex que nos permite decir ‘esto no me interesa’. Pero un adolescente, cuyo córtex aún no está maduro ya que eso no ocurre hasta los 25 años, es difícil que evalúe lo que está haciendo. Tenemos que capacitarles, porque lo que les interesa es la inyección de dopamina que recibe con esos estímulos, y contra eso es difícil competir”.

"Debemos hacer competencia al porno violento con otro modelo radicalmente diferente, que ofrezca una visión positiva de la dimensión sexual".

Y dado que ese estímulo siempre se va a buscar, lo que propone José Luis García es “hacer competencia al porno violento con otro modelo radicalmente diferente, que ofrezca una visión positiva de la dimensión sexual que tiene que ver con el afecto y la pasión, pero también con el respeto, la empatía y el mutuo acuerdo. Porque cuando no hay mutuo acuerdo no hay sexualidad, lo que hay es violencia sexual”, subraya García.

Para José Luis García, “los padres viven en otro mundo; padres e hijos van en paralelo y rara vez se encuentran”. Pero no todo está perdido. Para esos padres preocupados por el tema, pero que no saben o les da vergüenza hablar abiertamente con sus hijos de ello, este sexólogo propone 5 medidas al alcance de todos:

  1. “Que las mamás y los papás se conviertan en un modelo de conducta afectiva y sexual saludable. Que digan a los niños que se quieren, que tienen relaciones sexuales, que disfrutan de ello y que el niño o niña lo hará cuando sea mayor. Que les digan que siempre lo hacen sin violencia. A los papás les molesta hablar del placer sexual, pero tenemos que hablar de ello desde una visión positiva”.
  2. Responder a las preguntas que hacen los niños sobre cuestiones sexuales, algo que empieza a ocurrir hacia los 3 o 4 años. No podemos esperar que en la adolescencia nos cuenten cosas si antes no hemos establecido una red de confianza con ellos”.
  3. “Aprovechar los diferentes temas que se publican en los medios de comunicación para transmitir valores de solidaridad, empatía, respeto y no violencia”.
  4. “Capacitar a los niños en un valor fundamental como es la asertividad. A lo largo de su vida tendrán que soportar muchas presiones para ver porno o para tener prácticas sexuales que no desean, y tienen que aprender a comunicarse antes de tener relaciones, a expresar sus deseos y sus límites”.
  5. “Y finalmente, tener un discurso estructurado respecto a temas como el mutuo acuerdo, la violencia sexual o la anticoncepción, que el porno plantea de forma perversa, como para poder hacerle la competencia a éste”.

Finalmente, García aborda el papel de las redes en esta cuestión. “Hay algunos influencers con millones de seguidores que transmiten unos valores terribles, no puede sorprendernos después que haya una parte de los jóvenes que dice que la violencia de género no existe, pero estamos en una sociedad hipersexualizada y los influencers son solo un elemento más”.

“La música es otro elemento.. A muchos padres no les sorprende que una niña de 8 años haga movimientos de prácticas sexuales de adultos, no debemos dejar a los chavales que se metan en el mercadeo sexual de los adultos”, concluye José Luis García, para quien “todo suma en una sociedad hipersexualizada que instrumentaliza el sexo para vender cosas y cosifica a las mujeres cada vez más jóvenes, incluso a las niñas”.

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