Nuestro dramático destino
Terrible la sensación social hoy en Baleares: no sabemos cómo será el futuro, no tenemos esperanzas, sólo escuchamos que las cosas empeorarán, que no tendremos dinero para casi nada, sólo vemos que no avanzamos, que nos hemos quedado a vivir en el fondo del agujero. Pero aquí, pienso yo, hay

