Los hechos se iniciaron cuando los moradores de la vivienda regresaron de madrugada y notaron que las ventanas estaban semiabiertas y las luces encendidas. Ante esto, contactaron con el propietario del inmueble, quien se desplazó al lugar. Tras revisar la casa y no encontrar a nadie, el propietario se marchó.
Sin embargo, pocos minutos después, los inquilinos descubrieron de forma sorpresiva que el ahora detenido, colombiano de 52 años, estaba escondido debajo de la cama del dormitorio principal. Cuando uno de los inquilinos le recriminó su presencia, el presunto autor le amenazó apuntándole con un arma de fuego.
La víctima huyó de la casa para llamar a emergencias y volver a avisar al propietario, que regresó inmediatamente. A la llegada de una dotación policial, los agentes encontraron al inquilino en el exterior y, segundos después, el propietario salía del inmueble reteniendo al presunto autor por el brazo.
Una segunda unidad acudió en apoyo para custodiar y cachear al ahora detenido, al que ya no encontraron el arma encima. Al entrevistarse con los agentes, el propietario manifestó que, al entrar por segunda vez a la casa, había visto al arrestado con el revólver y había reconocido el arma como una de su propiedad que guardaba en un almacén adyacente, aunque no la había echado en falta.
Por ello, invitó al individuo a dejarla debajo de la cama y salir al exterior. Uno de los agentes accedió a la vivienda y recuperó el revólver de bajo calibre justo en el lugar indicado. Tras recuperar el arma y escuchar los testimonios, los policías detuvieron al hombre. El arrestado fue trasladado a dependencias policiales y la Sala de Atestados instruyó las diligencias correspondientes.
Asimismo, los agentes informaron al propietario de que se iniciarían las gestiones oportunas para comprobar la licencia y la procedencia del revólver intervenido. Finalmente, el detenido fue traspasado a la Policía Nacional para su puesta a disposición judicial.







