El nuevo presidente de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), Alejandro Roa, ha señalado durante su discurso de toma de posesión que el trabajo no consiste solo en una "prestación económica", sino que es una "necesidad" de la persona a través de la cual "nos insertamos en la sociedad, construimos vínculos y sostenemos a nuestras familias".
Roa, con más de 35 años de carrera judicial ha destacado la "complejidad" en la que opera la jurisdicción social en Baleares, donde la presión turística se suma a las necesidades de la población residente, generando una actividad jurídica "intensa y exigente".
En ese sentido, ha defendido que la justicia social actúa donde la pérdida del empleo, la enfermedad y la precariedad "amenazan la dignidad de las personas", garantizando que los derechos laborales "no sean declaraciones retóricas, sino una protección efectiva".
"Cuando la relación laboral se deteriora pueden aparecer disfunciones profundas como el estrés y la pérdida de autoestima que afectan no solo al trabajador, sino a todo su entorno", ha alegado.
RELEVA A ANTONI OLIVER
Roa ha ocupado la vacante dejada por Antoni Oliver, cuyo mandato de diez años —el máximo establecido por la Ley Orgánica del Poder Judicial— ha concluido. Antes del nombramiento, Carlos Gómez, presidente del TSJIB, ha destacado la labor de Oliver al frente de una sala que "ha sabido adaptarse a las necesidades de nuestra sociedad balear y crecer con sentencias innovadoras".
El nuevo presidente ha asumido el cargo con el compromiso de mantener "un clima de respeto, rigor y colaboración" y ha subrayado que "la presidencia es un espacio de servicio". Ha concluido su discurso con una reflexión sobre la naturaleza de la justicia: "La justicia es una promesa de protección y de respeto para cada una de las personas que acuden en busca de amparo".







