El consejero delegado de Cap Vermell Group, Toni Mir, anticipa una temporada turística marcada por la fortaleza del segmento premium, aunque afectado por el impacto de la inestabilidad internacional. “El sector del lujo es muy resiliente a estas crisis internacionales”, aseguró, si bien advirtió de que el contexto geopolítico elevará costes y condicionará la evolución del mercado.
El directivo alertó del impacto directo del conflicto en Oriente Medio sobre la aviación: “Ya hemos observado que los vuelos han incrementado un 7% en las tarifas”, en un escenario de escasez de queroseno que puede derivar en cancelaciones y reducción de rutas.
Pese a ello, Mir mantiene sus previsiones al alza en ocupación, aunque matiza el enfoque: “No buscamos grandes cifras de ocupación”, sino preservar la calidad del servicio en un contexto de falta de mano de obra.
El CEO de Cap Vermell insiste en un cambio estructural del cliente de lujo: “Hemos pasado del ‘brilli brilli’ a la experiencia”, con un visitante que busca cultura, gastronomía y trato personalizado.
En este sentido, defiende un modelo claro: “Nuestra visión ha de ser apuntar al valor más que al precio”, alejándose de la competencia en costes.
Además, considera que el contexto internacional puede favorecer a destinos como Mallorca: “Puede haber una redistribución del turismo de lujo hacia zonas seguras”, aunque advierte de que “vamos a tener más inconvenientes que ventajas” por el encarecimiento generalizado.
Previsiones de ocupación y perfil del cliente
Cap Vermell Grand Hotel afronta la temporada 2026 con una mejora moderada de sus previsiones de ocupación respecto al año anterior. Según detalló Toni Mir, el establecimiento prevé alcanzar un 60% de ocupación en los meses de mayo y junio, frente al 55% registrado el ejercicio anterior. En plena temporada alta, la previsión se sitúa en torno al 65% (63% en 2025), mientras que para el periodo de septiembre y octubre se estima un 55%, claramente por encima del 49% del año pasado.
Mir subrayó que este crecimiento responde a una estrategia deliberada: “No buscamos grandes cifras de ocupación”, sino garantizar estándares elevados de servicio en un contexto de escasez de personal cualificado.
En cuanto a la procedencia de los clientes, el mercado alemán se mantiene como principal emisor, seguido del británico. Destaca la consolidación de Corea del Sur como tercer mercado, una singularidad dentro del destino Mallorca, mientras que Estados Unidos continúa ganando peso y podría escalar posiciones en el ranking. El mercado nacional, por su parte, recupera protagonismo y se consolida como uno de los pilares del negocio.
Este mix internacional refleja, según Mir, la capacidad del destino para atraer a un cliente de alto poder adquisitivo que prioriza la seguridad, la experiencia y la calidad, en un contexto de redistribución global de flujos turísticos.








