En este contexto el presidente de Turistec y CEO de Dingus, Jaume Monserrat, participó en la mesa redonda ‘Iniciativas con propósito: innovación, sostenibilidad y tecnología’, donde defendió que la accesibilidad en turismo y tecnología debe entenderse también como una oportunidad económica, “no como una obligación ni un coste añadido”. Monserrat destacó que los viajeros con discapacidad gastan cerca de un 30% más por viaje, viajan con mayor frecuencia y lo hacen acompañados, lo que multiplica su impacto económico. “En conjunto, señaló, la inclusión puede incrementar los ingresos del sector hasta un 10%. En este sentido, Baleares, como destino de sol y playa, preferido por más de la mitad de estos viajeros, cuenta con un enorme potencial, especialmente si adopta tecnologías ya existentes que mejoran tanto la reserva como la experiencia en destino”.
Durante su intervención, Monserrat subrayó que la innovación con propósito parte siempre de una pregunta clara: para quién sirve. Recalcó que ese propósito no es filantropía, sino estrategia, y que integrar inclusión y accesibilidad no sólo es hacer lo correcto, sino también una decisión empresarial inteligente. Al abordar dónde se juega realmente la transformación del sector turístico, el presidente del clúster TIC y turismo se refirió a frentes clave. En primer lugar, la tecnología, con herramientas como la inteligencia artificial, la automatización o los datos en tiempo real, señalando que “sin ella no hay escala posible”. En segundo lugar, los procesos internos, ya que “de nada sirve la mejor tecnología si la organización sigue funcionando igual. La transformación real, explicó, pasa por repensar cómo se trabaja, cómo se contrata y cómo se forman los equipos, junto con el necesario cambio cultural que deben asumir las empresas”. Para Monserrat “las cosas están cambiando a un ritmo frenético que no puede retrasarnos, pero tampoco hacernos perder la perspectiva de la convivencia entre recursos tecnológicos y humanos”.
En el panel, moderado por Chema Herrero, CEO y fundador de Habitus, también participaron Laura Abreu, consultora de turismo; Manuel Rúa, de Amadeus; y Miguel Pascual, de Ávoris. Desde posiciones y experiencias diversas, todos los expertos coincidieron en una idea común: adoptar la inteligencia artificial es clave para ganar eficiencia y escala, pero el factor humano sigue siendo imprescindible para aportar criterio, empatía y responsabilidad. La tecnología optimiza decisiones; las personas aportan sentido, contexto y confianza.






