Glaç Food Solutions, la división de alimentación de Glaç S.A., y la Fundación Banco de Alimentos de Mallorca (BAM) han suscrito un convenio de colaboración para la donación periódica de alimentos destinados a familias en situación de precariedad en las Islas Baleares. El acuerdo ha sido firmado por Raimundo de Montis, presidente de la Fundación, y José Guasch, gerente de Glaç S.A., y materializa un compromiso que trasciende la actividad empresarial: el de una empresa con más de cuatro décadas de historia en la isla con la comunidad que la vio nacer y crecer.
Una alianza fundamentada en valores compartidos
La Fundación Banco de Alimentos de Mallorca es una entidad privada, benéfica, apolítica y sin ánimo de lucro cuya misión es recuperar excedentes alimentarios y redistribuirlos, con total transparencia, entre las personas más vulnerables de la isla. Lo hace a través de una red de más de 114 entidades de ayuda social —públicas y privadas— que atienden a cerca de 30.000 personas en toda Mallorca, con el respaldo incansable de más de 500 voluntarios.
Este convenio se enmarca en la política de responsabilidad social corporativa de Glaç S.A. y responde a la convicción de que toda empresa con arraigo en su territorio tiene el deber y la oportunidad de contribuir activamente al bienestar colectivo. Como primer gesto antes incluso de la firma formal, Glaç Food Solutions había realizado ya una donación de 975 kg de yogur al BAM, un acto que anticipaba el espíritu de lo que estaba por venir.
"Para nosotros es un principio irrenunciable: ningún alimento apto para el consumo debe desecharse mientras haya personas que lo necesitan. Este acuerdo convierte ese principio en acción real y cotidiana." José Guasch — Gerente de Glaç S.A.
Un compromiso estable, no un gesto puntual
El convenio establece una donación periódica de productos alimentarios canalizados a través de las entidades beneficiarias del BAM con rigor y equidad. Para Glaç Food Solutions, esta alianza no es una acción aislada sino el inicio de un compromiso duradero que conecta directamente con su forma de entender el negocio: responsable, cercana y orientada a la sostenibilidad en su sentido más amplio.
La lucha contra el despilfarro alimentario y la certeza de que ningún producto apto para el consumo debe perderse cuando hay familias que lo necesitan son principios que definen tanto la filosofía del BAM como la cultura corporativa de Glaç S.A. Esta confluencia de valores es, precisamente, lo que dota a este acuerdo de una solidez que va más allá de lo meramente institucional.







