El líder religioso de la mezquita Abderrahman en la barriada palmesana de Pere Garau, el imán Abdalah se muestra durante la entrevista concedida a mallorcadiario.com convencido de que los atentados cometidos en París por los hermanos Chérif y Said Kouachi en el ataque a la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo y Amedy Coulibaly en el ataque a un hipermercado judio son un montaje de "los servicios secretos de los países" para atribuir su autoría a los musulmanes, como en otros atentados. No sabemos en qué pruebas sustenta su convencimiento, pero sostiene firmemente que hay una conspiración contra el Islam.
El imán Abdalah tuvo una oportunidad de oro para enviar un mensaje de tranquilidad y para desvincular la religión musulmana de todo acto violento o terrorista. Es lo que hicieron muchos líderes religiosos musulmanes, empezando por el imán de la Gran Mezquita de París o los principales representantes de la comunidad islámica en Francia y también en España. Lejos de eso, prefirió representar el papel de víctima de una conjura de carácter mundial.
Es muy alarmante que una de las más importantes mezquitas de Mallorca, un centro de plegaria y oración de la fe islámica, esté bajo el cuidado de alguien que padece tal distorsión de la realidad del mundo que le rodea. Nada hay de tranquilizador en sus palabras y estremece pensar qué puede estar predicando en sus sermones este clérigo conspiranoico que atribuye a los grandes medios un engaño que solo él logra vencer y que mantiene manipulada a la humanidad entera. Delirante.





